Newell's

De Felippe se juega un partido eliminatorio

El entrenador arriesga su futuro al frente del equipo contra Atlético Tucumán el sábado por la Copa Argentina.

Miércoles 05 de Septiembre de 2018

Omar De Felippe se encuentra en la cuerda floja. El ciclo del entrenador en Newell's parece que se reduce al partido del sábado, ante Atlético Tucumán, el verdugo del lunes, ahora por la Copa Argentina. Lo sabe él y la comisión directiva. El pésimo comienzo en la Superliga es preocupante y el DT no consigue que los futbolistas entreguen otra clase de respuesta. Le cabe la responsabilidad en su justa medida, aunque nadie discute que el plantel con el que cuenta le reduce el campo de acción. Los 90' a jugarse en la cancha de Temperley es posible que definan si sigue o no. Sin vueltas.

La dependencia de un resultado es una injusticia. Nadie es mejor o peor si gana o pierde. Pero la realidad es que el ciclo de De Felippe se encuentra en declive y ante un nuevo traspié es complejo sostener este proceso, tanto para el técnico como para la dirigencia. La esperanza del DT es que esto último no ocurra y que una victoria revitalice el espíritu del plantel y así sea posible corregir el rumbo en la Superliga.

"Mi termómetro son los jugadores. Esto no pasa por mí. El tema es cómo están los chicos, si ellos se animan a salir. Yo ya estoy curtido porque viví momentos como este muchos años", manifestó De Felippe. Planteado así, dejó en claro que tiene dudas de si son capaces de reaccionar.

De Felippe no encuentra la manera de que Newell's sea un conjunto consistente. Es el mayor defecto. A los rivales les alcanza con poco para superarlo. Atlético Tucumán fue el último que lo dejó en evidencia. Con libertades para atacarlo, se llevó la victoria en el Coloso llegando en contadas ocasiones. Si se hablase de boxeo, se diría que la lepra es un pugilista de mandíbula floja. Apenas lo golpean, se cae.

Newell's recibió dos goles por partido en las cuatro primeras fechas. Consecuencia de que defiende mal y se equivoca seguido. Pierde las marcas con facilidad en las pelotas en movimiento o detenida, retrocede en forma desordena cuando se la quita el rival y el medio juego no obstruye. Demasiada ventaja para cualquiera.

Los goles que le señalaron fueron principalmente por fallas propias más que por virtudes del adversario. Es preocupante. De Felippe nunca logró remediarlo y encima adoptó decisiones controvertidas. Alteró el tradicional esquema para el debut ante Vélez (0-2) de manera sorpresiva, con un tridente medio conformado por Rivero, Bernardello y Sills, este último sin haber realizado la pretemporada con normalidad ni disputado ningún encuentro previo. La intención de hacerse fuerte en el medio por parte del técnico fracasó.

Sills volvió a ser el protagonista de otra decisión discutida del entrenador, cuando lo ubicó de primer marcador central contra Godoy Cruz (1-2) a partir de la ausencia de Teodoro Paredes, en un puesto en el que apenas jugó un partido y medio en los últimos años. Lo prefirió por sobre Stéfano Callegari, descreído de que sea capaz de ser titular. El flojo desempeño de Sills en Mendoza, con un error incluido que le costó el primer tanto del Tomba, fue una señal evidente del equívoco en la elección. A tal punto que lo dejó afuera con el Decano y lo puso a Callegari.

   Pero reducir los problemas de Newell's a Sills es injusto. El bajo rendimiento individual es general. La cuestión es que De Felippe casi no cambió para que haya una mejoría, ya sea de nombres, aunque no abunden, o de esquema. A esta altura, ante tanta debilidad puesta de manifiesto, el conjunto rojinegro necesita hacerse fuerte del medio hacia atrás.
   En la mitad de cancha, la pareja de Braian Rivero y Hernán Bernardello no logra contener a los mediocampistas rivales y así es que la defensa rojinegra queda expuesta a que los contrarios avancen con pelota dominada. La disposición táctica de dos volantes centrales y tres ofensivos es un esquema que hasta el momento no le dio resultado a la lepra. Y el DT pocas veces intentó algo distinto.

   Para colmo, las incorporaciones no le sirvieron para mejorar. La mayoría permanece más tiempo afuera de la cancha que adentro. Leandro Grimi, traído para ser titular, se lesionó en el receso y todavía no jugó. Teodoro Paredes se desgarró en el segundo partido y hoy lo mira de afuera. Alfio Oviedo entró poco y para el último partido fue borrado.
   Iván Piris es una de las excepciones, pero hasta ahora no fue determinante. Tampoco lo fue Mariano Bíttolo, titular desde la tercera fecha.
   Otro tema son los tiros de esquina en contra. Significan un dolor de cabeza para la lepra. Es común que De Felippe cuente a la prensa que les anticipó a sus futbolistas la manera en que los rivales los podían lastimar. Lo llamativo es que lo tenga tan en claro y no logre que se mejore en ese aspecto. El jugador es el que resuelve en la cancha, pero el técnico ensaya con ellos en la semana para disminuir las posibilidades de equivocarse. Y no hay caso. Las fallas se repiten

   Durante la Superliga fueron tres las conquistas que le anotaron a través de córners, incluido en esta cuenta el penal que cometió Fontanini ante Vélez en la primera fecha y que derivó en el gol de penal.
   De Felippe tampoco consiguió que Newell's tenga fortaleza ofensiva. No le puso un acompañante cerca a Luis Leal, siendo que el portugués no se encuentra en la mejor forma física y por lo tanto no puede resolver por sí mismo cada jugada como sucedía en la temporada anterior.
   Joel Amoroso, Héctor Fértoli y Víctor Figueroa, para mencionar a los que juegan seguido, son discontinuos y nadie más del medio, y menos los de atrás, colaboran en ataque. Tampoco los del banco hacen su aporte. El nivel individual influye para que Newell's no sea peligroso en ofensiva. Pero el DT no prueba otra disposición táctica. Sólo lo admite de a ratos en los segundos tiempos.
   La irrupción de Mauro Formica de titular contra Atlético Tucumán le dio a Newell's más creación. Siempre es importante un futbolista de sus condiciones. Depender de uno solo tampoco es remedio.
   El panorama es sombrío y De Felippe no le encuentra la mano al equipo. Su sobriedad y empeño son las razones que lo sostienen. Pero el sábado eso quedará de lado y el DT tendrá que conseguir que el equipo rinda para una victoria que le dé aire.

Volverá Amoroso y ¿algo más?

Newell's ya focalizó los cañones en el cotejo del sábado, a las 13.15, ante Atlético de Tucumán, en cancha de Temperley, por los octavos de final de la Copa Argentina, al que podrán asistir los hinchas leprosos. En ese cotejo podrá jugar Joel Amoroso, que estaba suspendido en la Superliga. Además seguramente Omar De Felippe realizará algún retoque más en el once titular, respecto del equipo que cayó 2 a 1 ante el Decano en el Coloso. Podría haber alguna variante en el círculo central, ya que fue el lugar en el que De Felippe dijo el lunes que "el equipo perdió todos los rebotes".
Un candidato a salir es Braian Rivero y podría ingresar Jerónimo Cacciabue. El correr de la semana aclarará el panorama.

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