Omar De Felippe no pudo ocultar ayer su malestar e incertidumbre con lo que hasta el momento es el mercado de pases rojinegro, debido a la evidente demora en la llegada de los refuerzos que cree necesita para potenciar a su equipo. Así el propio DT encendió una luz de alerta en cuanto a que Newell's pueda llegar en óptimas condiciones para el inicio de la Superliga, que será el segundo fin de semana de agosto, visitando a Vélez. Lo cierto es que más allá de la eliminación de la Copa Santa Fe ante Unión por la mínima diferencia, el conductor leproso está realmente preocupado porque aún no cuenta con las herramientas que considera adecuadas para amalgamar una formación confiable para encarar el exigente certamen argentino. "El tema de los refuerzos me preocupa, no se cuánto. Es que faltan tres semanas para el inicio del torneo. Es difícil armar equipos competitivos cuando económicamente estamos limitados. No le podemos dar la responsabilidad a los chicos de inferiores. Conformar un equipo que funcione nos llevará tiempo. Ojalá los resultados acompañen en el arranque, si no al futuro no hace falta que lo explique yo, ustedes lo conocen bien", graficó el entrenador con una frase que en el mundo del fútbol no necesita traducción. Porque se sabe que si los números no cierran el primer fusible siempre está en el banco de suplentes.


























