El conjunto canalla no llegó en óptimas condiciones a este choque de campeones con River. La exigencia que implica la seguidilla de viajes y partidos, en el tramo decisivo de la Copa de la Liga, dejó consecuencias visibles que conspiraron contra las chances canallas en este nuevo pleito en Santiago del Estero. Las lesiones, el cansancio y los rastros de festejos recientes le jugaron en contra a un equipo que no pudo estar a pleno.
La lesión de Damián Martínez ante Platense estableció un mal presagio y empezó a restarle posibilidades a la apuesta auriazul. El lateral derecho se quedó afuera por un problema en la rodilla izquierda que lo sacó de la cancha antes del cierre de la final de la Copa de la Liga frente al calamar.
De acuerdo a lo que trascendió, la recuperación de ese futbolista demandará seis semanas de recuperación y habrá que ver si llega para el inicio de la Copa de la Liga 2024, prevista para el último fin de semana de enero.
Teniendo en cuenta el tiempo de rehabilitación que le espera todo indica que se trataría de un esguince ligamentario.
Esa adversidad le fue marcando un sendero de complicaciones que perjudicó su andar de cara a este trofeo de Campeones.
El rigor que demandaron los duelos decisivos de la Copa de la Liga, dejaron al borde del calambre al volante Tomás O’Connor, que ante River no actuó de arranque y ocupó un lugar en el banco de relevos. Otro que terminó de manera similar fue el marcador de punta izquierdo Agustín Sandez, quien ayer tampoco pudo sobresalir.
Las celebraciones de la Copa de la Liga también atentaron contra las oportunidades de Central en este duelo. Más allá de los intentos de enfocarse en esta nueva chance de estrella, los festejos durante toda esta semana, tan esperados y tan merecidos, le quitaron intensidad a un equipo al que se lo notó diezmado por ese contexto.