Mencionar a un jugador que no juega en un equipo que está realizando una enorme campaña y que es puntero del campeonato suena descolocado. Pero si el futbolista en cuestión es la joya de la cantera del club, el jugador más cotizado del plantel y el que puede aportar con su buen pie un salto de calidad, allí vale la pena detenerse en el análisis. La referencia es para Nicolás Castro, que tras su pase frustrado a Alemania, en los últimos dos cotejos, ante Patronato y Platense fue al banco, pero no ingresó ni un minuto, cuando Newell’s debía sostener la pelota con inteligencia y quitarle la iniciativa a los rivales que en el final llegaron al empate. Tal vez, el diez leproso sea una opción válida para lo que viene: Racing y el clásico.
Javier Sanguinetti armó un equipo serio, granítico, comprometido y que deja la piel en cada presentación. Con un formato táctico pensado a partir del cerrojo defensivo, la recuperación agresiva de la pelota y la salida vertiginosa de contragolpe. Y allí, tal vez de movida, no encaje Nico Castro, pero sí al menos como una opción para sostener la pelota en el cierre de los partidos, algo en donde falló Newell’s en las últimas dos presentaciones que fueron empate.
Es cierto también que el talentoso volante creativo leproso no vive un receso sencillo desde lo emocional. Es que estaba prácticamente sellado su traspaso al Eintracht Frankfurt de Alemania y la operación, cercana a los 4 millones de euros, se cayó en la etapa de la firma. Sin dudas fue un golpe muy duro para el juvenil de la cantera. Por ello ahora deberá relanzar su carrera en el club que lo formó a la espera de otra oferta.
Tras ser preservado un par de partidos por la inminente venta, Castro regresó a la consideración de Sanguinetti y fue suplente frente a Patronato y Platense, pero no pisó la cancha.
Así el diez leproso, que sigue siendo la joya a vender en este receso, hoy está guardado en el banco de suplentes. Y puede aportar la inteligencia en el manejo del balón que le faltó al equipo de Sanguinetti en los últimos dos empates.
En este contexto, al menos ingresando de relevo algunos minutos, Nico quizás irrumpa como un revulsivo válido para afrontar dos partidos cruciales que se le vienen a los rojinegros, el sábado frente al entonado Racing en el Coloso y enseguida, el jueves 21 de julio, en el clásico ante Central en el Gigante.
Newell’s está realizando una enorme campaña. Los números de la performance leprosa en la Liga Profesional son irreprochables. Desde el inicio del torneo se vio a un equipo rocoso para defender y con ataques a puro vértigo. Pero en los baches futbolísticos, lógicos por cierto, Castro puede ser parte de la solución para lo que viene.
Jugaba siempre y ahora muy poco
En la pasada Copa de la Liga Castro jugó los 14 partidos, 12 de titular y 2 entró de relevo. Y fue titular en la Copa Argentina con Ituzaingó. Pero en las 7 fechas que van de esta Liga Profesional no fue titular. Entró con Banfield y Talleres, donde erró un penal. Con San Lorenzo, Patronato y Platense fue al banco sin entrar. Y con Argentinos y Estudiantes no concentró ante la posible venta.