No pudo ser. Newell’s y Arsenal habían acordado que podrían viajar los hinchas leprosos a Sarandí el sábado para la reanudación de la Superliga, incluso el Aprevide (Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte) había dado el okey, pero hubo un freno que cortó de cuajo la posibilidad. Es que desde las esferas del ministerio de seguridad de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Sergio Berni, se tomó la decisión de cancelar la chance de que los simpatizantes rojinegros se trasladen a Buenos Aires a acompañar al conjunto dirigido por Frank Kudelka. Si bien los motivos de la determinación no fueron esgrimidos de manera oficial, por lo bajo confían en que la ola de crímenes que hubo en Rosario en el arranque del 2020 fue la causa principal en la marcha atrás para el traslado del público leproso. Indudablemente que la estigmatización de Rosario como “ciudad violenta” esta vez llegó al fútbol y así los hinchas de bien, que son la gran mayoría, se quedarán con las ganas de ver el estreno rojinegro en la Superliga.


























