La inteligencia criolla aplicada al humor y a la viveza no tiene límites, más de
este talento no siempre se hace buen uso. Muchos habrán visto, por estas horas, el cómic satírico
que un sagaz productor (tal vez agropecuario o tal vez opositor al gobierno nacional) ha subido a
la red de Internet. Puede verse escribiendo en la ventana de búsqueda (search) del sitio
www.youtube.com/watch la palabra embichados. Se trata del ingenioso filme "Embichados, la plaga
oficial", en la que trabajan Cris K, en el papel de la langosta maquillada; Luis D’Elia, como
la langosta de choque; Guillermo Moreno, como la mosca de los índices podridos, y la participación
estelar de Martín Lousteau como la langosta inteligente. La breve tira, que puede ser graciosa para
el mundo, pero cuya causa nos sepulta en la desgracia a los argentinos, trata sobre una plaga de
políticos (langostas) que quiere quitar a los productores rurales (hormiguitas) lo que les
pertenece.
Y lo cierto es que algo de razón tiene el mensaje del video, pero no toda la razón.
Para no volver sobre lo mismo, baste decir que el cómic se olvida de otras hormiguitas argentinas
que padecen mucho más que los seres de este hormiguero al que la plaga llegó con medidas
confiscatorias llamadas retenciones. De esas hormigas trabajadoras, a las que el "sistema" les tiró
sin piedad toda la vida Gamexane al 100 por ciento, no se ha ocupado ni el Estado, ni los
productores, ni los empresarios, ni los talentosos guionistas que suben estas producciones a la
red.
Seccionados. La sociedad argentina, en los umbrales del bicentenario de la
Revolución de Mayo (ya estamos en el bicentenario, porque el movimiento libertador comenzó unos
años antes de 1810) se encuentra hoy clara y peligrosamente fraccionada. Pero también se encuentra
seccionado, en dos partes, y a propósito del conflicto con el campo, el partido gobernante. Con el
agravante, además, de que no existe en el país una oposición seria, responsable y talentosa y que
aquel hombre, a la sazón ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, enajenó su credibilidad al
asociarse con Néstor Kirchner para conducir el Partido Justicialista. Es decir, el argentino es hoy
un ser muchas veces mal informado, convidado sin plato y huérfano de alguien que lo guíe hacia un
destino más o menos aceptable. Es un ser "embichado" realmente. ¡Oh próceres de Mayo, dormid sin
presenciar el entuerto!
La división peronista es grave, porque cuando en el mismo poder hay distancias y
odios, pocos resultados halagüeños puede aguardar la sociedad. Grafiquemos, al pasar, ejemplos de
esa fractura peronista: a) Dice un señor allegado a la Casa Rosada que un altísimo e influyente
integrante del grupo K cuando se enteró de que un político santafesino peronista adhería a los
reclamos del campo vociferó: "¡Ese, que se olvide de mí!"; b) El influyente dirigente gremial del
orden nacional, Gerónimo Venegas, no apoyó a la movilización del martes pasado realizada en la
Plaza de Mayo, y en una rueda íntima advirtió que esta película no ha terminado ¿Seguirá dentro de
un mes o dos?; c) En Santa Fe muchos presidentes comunales peronistas y otros altos dirigentes,
firmaron el conocido petitorio o documento junto con el gobernador Binner, mientras otros defendían
enfáticamente al gobierno; d) Mientras el piquetero D’Elia defendía a trompadas al gobierno
nacional, un altísimo dirigente gremial rosarino expresaba: "Lo peor que nos puede pasar a los
peronistas es que a un gobierno que se dice tan fuerte lo defienda un marginal de la política como
Luis D’Elia". Razón no le falta.
Así las cosas, al peronismo santafesino se lo puede definir como "una fuerza
política cuyos principales referentes o adhieren al gobernador Binner o defienden a D’Elia".
¡Qué panorama para el bombo, muchachos! Y en este mejunje tragicómico, bien puede el socialismo
comenzar a acuñar sus "verdades socialistas". La primera podría expresar, por ejemplo: "Para un
socialista no hay nada mejor que estos peronistas". En efecto, porque con oposiciones como estas,
en donde perviven personas que como tales pueden ser muy buenas, pero que como políticos son un
verdadero lastre, el socialismo puede hacer la plancha tranquilamente y sin mayores
sobresaltos.
Lo cierto es que todo indica que el problema con el campo no ha terminado y que si
el gobierno nacional no endereza el rumbo y soluciona algunas cuestiones que tiene pendientes con
las clases pobres y con la clase media, en la próxima no serán 300 cortes sino 30 millones.
Agencias de seguridad. Pero como la vida del país y de la provincia sigue, a pesar
de todo, la diputada provincial Alicia Gutiérrez ha presentado un proyecto de ley para regular la
actividad de las agencias de seguridad, que se multiplican en los últimos tiempos por el auge del
delito y el temor. Según la diputada, sólo en Rosario se encuentran habilitadas 169 empresas para
prestar el servicio, con un total registrado de 5.600 agentes. La legisladora sostiene que estos
agentes privados son más que el número de policías que prestan servicio en Rosario (son 4.500).
El proyecto de ley, que tiene 36 artículos regulatorios, contempla dos tipos de
agencias de seguridad: aquellas cuyos agentes tienen permiso para la portación de armas de fuego y
las que no. Todas "serán consideradas complementarias y subordinadas a la tarea que realiza el
Estado provincial y sujetas a las políticas que se fijen con el objeto de resguardar la seguridad
pública", dice el proyecto.
Para poder cumplir con la labor de agente en una empresa privada se deberán reunir
los siguientes requisitos, entre otros: Ser mayor de 21 años; constituir domicilio legal en la
provincia y denunciar el real; poseer estudios secundarios completos; obtener certificado de
aptitud psico-física emitido por autoridad pública o instituto privado habilitado por la autoridad
pública, el que tendrá validez por un año; obtener certificado técnico habilitante correspondiente
a la actividad, otorgado por establecimiento público o privado incorporado a la enseñanza oficial
que la autoridad de aplicación determine; no hallarse inhibido civil ni comercialmente; no estar
procesado con resolución firme ni haber sido condenado o indultado por delitos de lesa humanidad o
que configuren violación a los derechos humanos y no haber sido condenado por delito doloso.
Un poco de orden, en este tema, no viene mal.
Podría sugerirse también a algún legislador nacional que vaya confeccionando una ley sobre
regulación de agencias de desinfecciones, porque a este paso serán necesarios agentes fumigadores
especiales para combatir tanto "embichamiento" raro que hay en el país en uno y otro lado.