Claro que la derrota del pasado miércoles de Newell’s ante Claypole por la Copa Argentina fue un duro tropezón futbolístico para el proceso incipiente de Gabriel Heinze como DT leproso. No advertir esta situación ni la crudeza de esa caída sería un grave error. Pero de allí a poner en duda la capacidad de entrenador del Gringo, sus claras convicciones tácticas para que sus jugadores vayan al frente y arriesguen siempre, su incansable trabajo y profesionalismo diario hacia al plantel, su pasión por hacer de Newell’s un equipo competitivo, su autocrítica para reconocer errores sin cansarse de repetir una y otra vez que trata de equivocarse “un poco menos cada día”, todo sumado podría ser un grave error de análisis. Es que se trata de un ciclo que acumula apenas cinco partidos oficiales (dos victorias, dos derrotas y un empate).





























