La repercusión en la opinión pública de un caso como el presente y la lógica preocupación de los sujetos que participan de una u otra manera de la situación (empleados, proveedores, acreedores, etc.), obligan a explicar brevemente los motivos que llevan a la empresa a utilizar la herramienta del concurso preventivo para reestructurar sus pasivos y permitir que la empresa pueda seguir funcionando y así poder hacer frente a sus obligaciones.
Más allá de lo que será explicado y detallado en los capítulos correspondientes, WENANCE es una empresa con una trayectoria de más de 10 años en el mercado, que ha otorgado a la fecha más de 750.000 a más de 450.000 personas a las que nadie les presta (los denominados no bancarizados), por supuesto que con ánimo de obtener ganancias (que justamente es el objeto de toda sociedad comercial) pero también para cumplir un rol social, el de integrar a cada vez más gente al sistema financiero y permitir que ellos también puedan adquirir bienes o servicios de forma financiada (como sí pueden hacerlo todos aquellos que tienen acceso a tarjetas de crédito o créditos bancarizados). Para ello la empresa invirtió enormes sumas de dinero en desarrollos tecnológicos de primera línea y contrató un equipo de más de más de 200 empleados que hicieron de WENANCE la empresa número 1 del mercado Fintech por mucho tiempo (estos costos de inversión surgen palmariamente de la documentación contable de la compañía).
Evidentemente, determinadas circunstancias lamentablemente típicas en Argentina (las leemos todos los días en diarios, portales y redes sociales), llevaron a una situación de estrés financiero que deriva en esta presentación. Reiteramos que las causas del desequilibrio económico serán descriptas en el capítulo correspondiente de esta presentación pero podemos a modo de enunciación decir que: i) El cambio de reglas jurídicas (retiro de los débitos en cuenta bancaria); ii) el incremento de la mora como consecuencia de la situación económica del país; iii) La inflación que genera que las tasas de interés no compensen la desvalorización de la moneda y; iv) El costo de la operación.
Todas estas circunstancias han tratado de ser revertidas con distintas medidas empresariales, desarrollo de más y mejor software, creación de nuevos productos y un esfuerzo enorme del equipo de trabajo de WENANCE, pero dichas medidas no alcanzaron y hoy la empresa se encuentra con la necesidad de reestructurar sus pasivos, como muchas otras en Argentina.
Se suma a lo anterior, un conflicto con el Fiduciario de los Fideicomisos Financieros Privados donde WENANCE es Fiduciante, ya que ha solicitado a aquellas empresas que cobran los créditos otorgados por WENANCE que suspendan el pago a la Empresa como agente de cobro, lo que ha generado que tanto GIRE como SEPSA suspendan directamente el servicio de cobro, por lo que hoy WENANCE no puede cobrar los créditos de sus clientes, lo que implica una seria y, en algunos casos irreversible, afectación del flujo. Además de la discusión sobre si la decisión del Fiduciario viola la paridad entre acreedores (este punto será desarrollado en el pedido de medida cautelar de este escrito), resulta obvio que las medidas tomadas por el Fiduciario en orden a no permitirle recuperar su flujo de fondos hará muy difícil la continuidad de la empresa, la conservación de las fuentes de trabajo y, por lo tanto, poder hacerle mejores propuestas de pago a los acreedores.
Ahora bien, ¿por qué hacerlo a través de un concurso preventivo?
En primer lugar porque es lo que la Ley requiere para empresas en cesación de pagos como es el caso de WENANCE (es decir que en este momento no se puede hacer frente a todas sus obligaciones juntas).
Por otro lado, la Empresa ya ha recibido embargos sobre sus cuentas por parte de acreedores que iniciaron ejecuciones intentando cobrar primero que otros. Si estos embargos no son levantados a través de un proceso concursal, impedirán a esta seguir funcionando y por lo tanto derivar en una quiebra que no permitirá hacer frente a la mayoría de las obligaciones.
Asimismo, la Ley de Concursos y Quiebras (“LCQ”) establece el proceso concursal (entre otras cosas) a efectos de que no haya injusticias o pagos solo a algunos acreedores y otros no reciban nada. En el concurso preventivo no cobran solo aquellos que actúen más rápido, más agresivamente o mejor asesorados. Este procedimiento permite que todos aquellos que se consideren acreedores, proveedores, empleados con deudas laborales, fideicomisos, puedan demostrar que son genuinos acreedores de la empresa y sean reconocidos como tales.
Una vez establecido el real pasivo de la empresa, a través de un proceso de negociación se le efectuarán propuestas de pago a los acreedores para que estos puedan dar su conformidad o no con las mismas.
Es importante destacar que a lo largo del proceso concursal, la empresa se encuentra controlada por una sindicatura y el tribunal actuante, permitiendo darle tranquilidad a los acreedores y sujetos concursales sobre la marcha de la misma.
Por último, el concurso preventivo permite que la Empresa pueda seguir funcionando, para de esta manera poder ofrecer las mejores propuestas de pago posibles a sus acreedores. Así también, resulta relevante e importante mantener las fuentes de trabajo del equipo de WENANCE que sigue trabajando a pesar de que tuvo que reestructurarse y ajustar costos por los motivos antes descriptos.
Como todos saben, la alternativa a este proceso es la quiebra de la empresa y como está demostrado en décadas de antecedentes judiciales, las quiebras solo generan enormes costos legales, dispendios jurisdiccionales, tiempos del tribunal y recuperos casi inexistentes para los acreedores.
En definitiva entendemos y creemos que esta es la herramienta adecuada para el mayor beneficio y justicia de los acreedores, la continuidad de la empresa y el mantenimiento de las fuentes de trabajo.
Wenance - Comunicación de la empresa