El Concejo municipal de Roldán designó con el nombre oficial Daniel Edgardo Orellano al escenario mayor del salón de usos múltiples municipal (SUM) ubicado en el Paseo de la Estación del Ferrocarril y lo reconoció como músico distinguido post morten.
El cantautor falleció el pasado 22 de abril a los 52 años y tras las distinciones de los ediles, la Secretaría de Cultura y Educación organizará el acto conmemorativo junto a sus familiares donde se invitará a la ciudadanía a recordarlo con un evento especial.
El Concejo consideró que es obligación del Estado “resaltar y reconocer a aquellas personas que a través de su trabajo, sus talentos, sus dotes artísticos y su trayectoria, nos han dejado sus obras que siempre nos acompañaran”.
Orellano, músico de alma y profesión, comenzó su carrera a los doce años logrando un lugar destacado entre los mejores intérpretes de la música folklórica. Consagrado guitarrista autodidacta, cantante, compositor de innumerables temas que recorren el país de las voces de otros grandes, entre ellos Los Palmeras.
Además de su propia discografía: Tal como soy, Nada sin ti y mis canciones preferidas; participó en la grabación de los discos de numerosos grupos y solistas. Representó a Roldán, la ciudad que lo vio crecer y desarrollarse, en los escenarios más importantes y reconocidos de Argentina, como el Atahualpa Yupanqui en el festival Nacional de folclore de Cosquín.
En el escenario folclórico más importante del país, se presentó en 2017 ante 9000 espectadores luego de haberse consagrado ganador del Pre Cosquín en la categoría solista vocal masculino santafesino.
También estuvo en múltiples y reconocidos festivales como el de Jesús María, Nogoyá, Sauce Viejo, Diamante, Reconquista, Victoria, Rosario, Buenos Aires y países vecinos, donde el público lo ovacionó con fervorosos aplausos, reconociendo a través de ellos, el talento y carisma que a desplegaba arriba de un escenario.
Fue la voz reconocida a través de la emisora local Roldán FM92 de las mañanas roldanenses y de ciudades y pueblos vecinos durante más de 20 años, entrando a diario en hogares y comercios. Dejó como legado su amor por la música, pero principalmente por la vida misma, que disfrutó intensamente y con dignidad.
Tal como lo destaca el proyecto del Concejo, "fue un ejemplo de que para alcanzar ese sueño que visionó su corazón desde la infancia, hay que trabajar apasionadamente, con ética, responsabilidad y generosidad, enseñando y regalando a quienes compartieron su vida musical, una parte de su arte y su magia".
Su hermana Susana, la mayor de cinco, dijo que la familia recibió con mucha alegría este reconocimiento de la ciudad: “Es importante, hermoso y merecido para él que el escenario del SUM lleve su nombre" y destacó que "más allá de su condición de no ver, era un ser muy especial y agradable”.
Susana recordó que tuvo homenajes en vida como artista destacado en Roldán por su trayectoria en 2019 y también en otras localidades. "Luego de su partida física, son muchos los que lo siguen homenajeando en festivales, emisoras de radio, programas televisivos y distintos eventos".
“Donde podía lo acompañaba", como así también sus otros hermanos y su madre. Padre de cuatro hijos, Daniel sigue presente en sus canciones que continuarán sonando”, sumó su hermana.
Su deseo fue que lo recordaran tal como dice la letra del chamamé que grabó y siempre interpretaba; “Volver en guitarras” de Roberto Galarza. “Que se transforme en un árbol mi alma entera, para que en días calurosos de veranos, bajo mi sombra descansen mis paisanos, como una posta que me ocupe quien lo quiera. Y cuando troce mi madera un carpintero, que en vez de muebles se dedique a hacer guitarras, para estar junto a mis amigos en las farras, con acordeonas y un rasguear chamamecero”.