El padre de un alumno del colegio Maristas terminó detenido este miércoles por la mañana tras agredir verbalmente a un inspector y propinarle una trompada. Todo comenzó cuando el agente de Tránsito le solicitó la documentación pertinente, ya que el vehículo se encontraba en doble fila, le faltaba una chapa patente y carecía de algunas luces reglamentarias.
El incidente ocurrió en el horario de ingreso del colegio ubicado en Oroño al 700, alrededor de las 8, en el marco de los controles de rutina que realizaba el personal de la Dirección General de Control de Proximidad con el objetivo de prevenir la doble fila de autos en zonas escolares.
En ese momento el conductor dejaba a su hijo en la escuela cuando agentes de tránsito le marcaron la infracción y le retuvieron el carnet de conducir para remolcar posteriormente el vehículo en una grúa hacia el corralón municipal.
El hombre, identificado como J. C. P. había llevado a su hijo al colegio, se negó a entregar su licencia de conducir y ante la reiteración del inspector le propinó una trompada. Inmediatamente, fue reducido entre otros agentes de control y trasladado por la policía a la seccional 2ª y el coche, al corralón.
"Estacionó en doble fila un Renault Clio gris; el agente de Control de Proximidad le solicitó que estacione correctamente su vehículo y esta persona lo agredió verbalmente e intentó golpearlo", le comentó a La Capital, Sol Nalé, titular de la Dirección General de Control de Proximidad.
En eso, agregó: "El agente esquivó el golpe que estaba dirigido a la cara y le dio en el hombro. Inmediatamente intervino personal policial. Además el vehículo no contaba con chapa patente delantera, no tenía paragolpes y tampoco exhibió seguro. Por eso se remitió el vehículo al corralón y se trasladó al conductor a la comisaria 2ª".
"Esta es una reacción inesperada e inusual en el entorno escolar. Nunca tuvimos un hecho tan violento" afirmó la Secretaria de Control y Convivencia de la Municipalidad, Carolina Labayru, en diálogo con LT8. "Sabemos que la doble fila no está permitida y existe una ordenanza que le da al inspector la potestad de retener la licencia a quien esté realizando una infracción de tránsito", explicó la funcionaria. Y continuó: "Lo primero que se exige son los controles y es lo que nuestros inspectores están haciendo".
Asimismo, aseguró que "los controles son para resguardar a los chicos" y que "la doble fila no solo afecta al tránsito sino también a la seguridad para quienes llegan al colegio". A lo que agregó: "Para que el ingreso y egreso de los colegios se desarrolle lo mejor posible necesitamos de la combinación de tres patas: nosotros con nuestra presencia, los padres respetando las normas y el colegio como canal de comunicación entre los padres y nosotros".
Respecto a los hechos de violencia, destacó que "cada agresión tendrá su consecuencia y nosotros acompañaremos en la denuncia a los agentes de control que no tienen por qué soportar actos como este". Y cerró: "Queremos que los inspectores sean respetados y que la gente entienda que están haciendo su trabajo".
"El inspector le retuvo el registro de conducir, que es lo que suele hacerse cuando se comete una infracción. Ahí se puso violento, intentó recuperar el carnet por la fuerza y le propinó un golpe de puño en el pecho al agente", comentó el comisario de la seccional 2ª, Martín Villalón al móvil de El Tres TV.
En ese contexto, el uniformado consignó que el conductor siguió desencajado y fuera de sí pese a la intervención de un policía que hacía tareas adicionales. "Siguió amenazando de forma verbal y por eso se procedió a la demora preventiva hasta que la Fiscalía en turno disponga su situación procesal", señaló.
En tanto, comentó que al momento de la llegada de la grúa municipal, el vehículo "tenía faltante de una chapa patente, le faltaba el paragolpes delantero y carecía de algunas luces reglamentarias", lo cual dio como resultado la remisión correspondiente al depósito municipal de vehículos.
Asimismo, el inspecto agredido realizó la denuncia pertinente. Y si bien no sufrió lesiones, aseguró que "siente temor por su integridad física por las amenazas proferidas por el conductor".
"Lamentablemente no entienden que hay reglamentaciones que hay que respetarlas y los conductores no entienden", reflexionó Villalón respecto a la doble fila, una infracción muy habitual en la zona de escuelas y colegios.
Y si bien aseguró que "no es frecuente la agresión física" hacia los inspectores, "cada tanto reciben agresiones verbales".