Los supermercados cerrarán sus puertas más temprano debido a la ola de violencia que padece la ciudad. La medida se tomó como método de prevención ante la inseguridad. Algunos locales lo hacen desde el pasado lunes, después de que se conociera la ejecución del playero de una estación de servicio en zona oeste, y dieron por finalizada la jornada sobre las 20.30.
Sergio Cassinerio, referente de la Cámara de Supermercadistas de Rosario, confirmó a La Capital que cada local en particular podrá definir su horario de cierre y que los mismos tomarían la decisión “según su zona geográfica”, dado que algunos barrios se encuentran bajo constante amenaza de posibles ataques.
Si bien trascendió que la medida avanzaría en las próximas horas, se desconoce por cuánto tiempo podría extenderse y también serán las cadenas que decidirán cerrar antes del horario habitual.
Esta decisión acompañaría a la de otros rubros, como por ejemplo los taxis y las estaciones de servicio, que definieron permanecer sin actividades en la franja nocturna, debido a que la mayoría de los ataques que tuvieron lugar en la última semana se dieron por la noche.
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Sergio Cassinerio, titular de la Cámara de Supermercados y Afines de Rosario.
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De la misma manera, algunos bares y restaurantes atienden a sus clientes únicamente dentro de los locales y resolvieron cerrar sus puertas a partir de las 23, aunque es una cuestión que depende exclusivamente de cada establecimiento.
Ola de violencia
Rosario atraviesa esta semana una de las peores olas de violencia de su historia. Primero le costó la vida a dos taxistas -Héctor Raúl Figueroa, de 43 años, y Diego Alejando Celentano, de 33- y luego a un chofer de la línea K -Marcos Daloia, de 39 años.
A esos tres hechos, se le sumó el asesinato de Bruno Bussanich, de 25 años, un joven empleado de la estación de servicio Puma ubicada en Mendoza al 7600 fue ejecutado a balazos este sábado poco antes de la medianoche cuando estaba en su puesto de trabajo. El autor de los disparos, que se movilizaba en un Fiat rojo, dejó en el lugar una nota con una amenaza contra el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni.
La seguidilla de crímenes, que tendría relación con las medidas tomadas por el gobierno provincial contra presos de alto perfil detenidos en las cárceles del territorio santafesino, motivaron la constitución de la denominada Junta Operativa, integrada por el gobierno provincial, el Ministerio Público de la Acusación (MPA), la Municipalidad y el gobierno nacional para trabajar de manera "conjunta y permanente" en una serie de medidas de seguridad.
Para el gobierno provincial, los ideológos y ejecutores de los asesinatos pretenden recuperar privilegios de organizaciones criminales en las cárceles.