La crisis económica, la falta de previsibilidad y los precios de los viajes de egresados a Bariloche que superan ampliamente los 800 mil pesos por cada pasajero, hacen que muchos padres se debatan entre la posibilidad de firmar un contrato anticipado, es decir cuando los chicos aún están en tercer año del secundario. Hay empresas que así ya lo están ofreciendo, con amplios descuentos y la posibilidad de tener un año más de tiempo para el pago de cuotas; sin embargo, eso que se gana en tiempo, también significa riesgos.
Desde la Asociación Rosarina de Agencias de Viaje (Arav) dejaron en claro que "no hay en la Argentina ninguna empresa de turismo que hoy esté habilitada para ofrecer viajes estudiantiles ni educativos a ningún destino del país para el 2025", lo que deja a los contratos "fuera de la normativa vigente" y a los padres y estudiantes "sin garantías por parte del Estado" en caso de incumplimientos.
Los plazos y habilitaciones están estipulados por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, en este caso a través de la resolución Nº 23 del año 2014. Abogados especialistas en derecho del consumidor afirmaron que en el caso de los adultos que rubriquen anticipadamente esos contratos fuera de la normativa no podrán homologarlos ahora ante la autoridad nacional, ni tampoco podrán ingresar el consiguiente pago de la llamada cuota cero. Así, "los riesgos" son altos ya que quedan sin posibilidad de reclamar a la repartición nacional en caso de que la empresa tenga incumplimientos. Y solo quedará la chance de un reclamo judicial, pero por incumplimiento de contrato entre privados.
Las ofertas en las escuelas
El mecanismo de oferta y venta de estas promociones es igual al de cada año y ya lo están escuchando familias de diferentes escuelas de la ciudad por parte de una conocida empresa de viajes, que se propone adelantar los tiempos de los contratos con suculentos descuentos. Los promotores se acercan primero a los chicos y luego tienen reuniones "informativas" con los adultos responsables. Y es allí donde se plantea el apremio.
"La oferta que hacen es que si se firma el contrato en diez días, el precio por estudiante baja, pero la condición es el tiempo de la forma e incluso llevan consigo un precontrato que en algunos casos firman algunos padres", contó una mamá de una escuela del macrocentro rosarino, que ante los beneficios consultó otras empresas.
"En las otras me dijeron con claridad que me podrían explicar los servicios, pero no vender el viaje porque no estaban autorizados por la normativa nacional", señaló la mujer, indicando que "hay otras empresas que respetan los tiempos estipulados por la normativa de turismo".
Para muchas familias, no solo se trata de pagar menos, sino que además, ante el escenario actual, buscan congelar el precio y poder acceder al viaje teniendo por delante un año más para poder hacer el pago, de modo que no le resulten tan onerosas las cuotas.
"A mí lo que me preocupa es tener un contrato que no esta avalado por Turismo, porque está por fuera de lo que dice la legislación nacional y que recién en diciembre próximo estaría dentro de lo que la norma establece", dijo Tomás, papá de un adolescente del Superior de Comercio, alertado por "beneficios demasiado llamativos".
"¿Qué pasa si hay lío con los movimientos de dinero que de acá a diciembre uno haga de buena fe? ¿Van a cumplir? Y si no cumplen, ¿quién lo banca?", se preguntó.
Lo que dice la normativa
Desde la Arav, dejaron en claro que la normativa que rige la comercialización de viajes de turismo educativo y estudiantil es "la ley nacional de turismo estudiantil". En esa norma "es donde quedan establecidos los plazos de venta" que pueden llevar adelante las empresas.
La resolución del año 2014 que reglamenta la ley estableció que "las agencias, ya sean organizadoras o comercializadoras, no pueden comercializar viajes de estudios y/o de egresados que tengan una fecha de iniciación posterior al 31 de enero del segundo año calendario posterior al año de la solicitud o mantenimiento del Certificado Nacional de Autorización para Agencias de Turismo Estudiantil”, lo que marca plazos y las garantías.
De hecho, los referentes de turismo estudiantil de la Arav fueron taxativos al indicar que "en este momento no hay ninguna empresa que realice viajes de egresados o educativos en toda la Argentina que esté autorizada a vender viajes para el 2025", por lo que ratificaron que "todo contrato fuera de esos plazos, queda por fuera de la normativa vigente", lo que conlleva quedarse sin garantías ante un incumplimiento.
"Los padres que recibieron estas ofertas deben constatar cómo se están prestando los servicios de los viajes 2023, es una forma de ver qué sucede", indicaron desde la asociación; sin embargo, no solo reafirmaron que la normativa que regula la actividad existe, sino que incluso "Nación tiene previsto para el año próximo ajustar los requisitos a las empresas que hacen turismo estudiantil, para que sea más transparente y controlado".
Así, indicaron que los descuentos puede ser tentadores, pero se trata de "contratos de alto riesgo" y explicaron que "si el Estado te está dando pautas que no se cumplen, no va a ser garante de esos viajes ante posibles incumplimientos (para eso los padres abonan la llamada cuota cero) y solo quedará la vía judicial como vía de reclamo".