Diputados provinciales del Frente Progresista fogonean un proyecto para
modificar la ley orgánica de municipios, llamada ley Borgonovo, y autorizar a ciudades como Rosario
y Santa Fe a aumentar —de ser necesario— la cantidad de concejales. La iniciativa
encontró reparos en la oposición, pero también en algunas voces oficialistas que priorizaron la
reforma constitucional antes de avanzar con otros cambios institucionales.
El diputado radical Darío Boscarol, mentor del proyecto, habló de una
transferencia "parcial" de la autonomía municipal a Rosario y a la capital provincial para que
avalen un aumento del número de concejales "de ser necesario".
En esa línea, Rosario podría elevar a 29 la cantidad de ediles (22 en la
actualidad) y Santa Fe a 17 (tiene 13). Boscarol reconoció como detonante la situación que se
registra en la capital provincial, donde el número de concejales es igual al de localidades con
menor población.
Otro dato clave, según el legislador, es que hoy un concejal debe captar
idéntico caudal de votos que un diputado para acceder a una banca, afectando la representación de
las minorías.
No obstante, Boscarol aclaró que "el problema pasa por la eficiencia de los
denominados órganos legislativos de primer orden".
Sin embargo, el proyecto ya divide las aguas oficialistas: el presidente del
Concejo Municipal de Rosario, Miguel Zamarini, alertó que "todavía está pendiente el debate de la
reforma de la Constitución provincial y, posteriormente, el de la autonomía".
Tras aclarar que "siempre" se opuso a la ley Borgonovo ("una intromisión a los
municipios", dijo), enfatizó a La Capital: "Es algo que deberán decidir los rosarinos cuando tengan
su carta orgánica". Luego el socialista instó a discutir el rol de los concejales, e incluso su
mecanismo de elección.
Osvaldo Miatello (PJ), vicepresidente 1º del Concejo, opinó que "Rosario tiene
que decidir cuántos ediles quiere tener y cómo elegirlos, algo esencial para mejorar la calidad
institucional".
Al respecto, se inclinó por un sistema que permita la elección de "una parte de
los concejales" por distrito.
La norma diseñada por el ex ministro de Gobierno provincial Esteban Borgonovo
fue aprobada en diciembre de 2002, en plena crisis política y de representatividad.
En Rosario estableció que por los primeros 200 mil habitantes se elegirán diez
concejales, a los que se suma uno por cada 60 mil residentes o fracción no inferior a 30 mil.