El arzobispo emérito de Rosario, monseñor Eduardo Vicente Mirás, murió ayer a la mañana a los 92 años. El deceso se produjo luego de permanecer internado a causa de una neumonía como consecuencia del Covid-19. Hacía días que se realizaban cadenas de oración por su salud.
El prelado se encontraba en terapia intensiva en el Sanatorio Centro. La noche del miércoles sufrió una descompensación, precisó el Arzobispado de Rosario. Esto llevó a su fallecimiento.
La misa exequial esta prevista para hoy, a las 11, en la catedral Nuestra Señora del Rosario, Buenos Aires y Córdoba.
Eduardo Vicente Mirás nació el 14 de noviembre de 1929 en la ciudad de Buenos Aires. Hijo de Emilio Mirás y María Gracia Di Falco, tuvo dos hermanos. Hizo sus estudios primarios en el Colegio Franciscano San Antonio de Padua y entre los años 1941-1952, cursó el Seminario Metropolitano “Inmaculada Concepción”, de la Arquidiócesis de Buenos Aires.
Fue ordenado sacerdote el 3 de agosto de 1952 y obtuvo el título de doctor en Teología en 1957, en la Facultad de Teología de Villa Devoto.
Fue vicario cooperador de San José de Flores (1953-55), vicario cooperador de Nuestra Señora del Pilar (1959-63), viceasesor nacional de la Ajac (1958-60), profesor de teología dogmática de la Universidad Católica Argentina desde 1958, capellán de las Hijas de la Misericordia desde 1963, miembro del Consejo Presbiterial y del Consejo de Consultores, juez adjunto del Tribunal Nacional Eclesiástico (1983), secretario académico de la Universidad Católica Argentina (UCA, 1968-84), miembro del equipo de Teología y de la Comisión para los 500 Años de la Evangelización. También se desempeño como presidente de la Comisión de Fe y Cultura (1957-93).
Se desempeñó como vicario episcopal de la Zona de Devoto desde 1984 a 1990 y a partir del 22 de setiembre de 1990 fue vicario general del arzobispado de Buenos Aires.
Fue elegido obispo titular de Ambia y auxiliar de Buenos Aires el 1º de marzo de 1984 por el papa Juan Pablo II. Recibió la ordenación episcopal el 27 de abril del mismo año de manos del cardenal Juan Carlos Aramburu. Además fue promovido arzobispo de Rosario el 20 de noviembre de 1993, y tomó posesión el 11 de marzo de 1994 hasta 2005.
Fue presidente de la Conferencia Episcopal Argentina en el trienio 2002-2005 y su lema episcopal fue “Jesús es el hijo de Dios”.
El 22 de diciembre de de ese último año, el papa Benedicto XVI aceptó su renuncia como arzobispo metropolitano por edad y lo designó administrador apostólico hasta la toma de posesión del nuevo arzobispo, que tuvo lugar el 18 de marzo de 2006.