La Ciudad

En el centro ya hay 50 edificios nuevos con una precaria conexión de luz

Los departamentos están habitados y sufren cortes de energía de manera intermitente. La EPE adeuda obras desde hace dos años

Domingo 11 de Julio de 2021

Solo en el centro de Rosario hay 50 edificios nuevos que tienen una conexión eléctrica precaria. Los habitantes viven en departamentos a estrenar, pero con luz de obra. Las quejas se multiplican y mientras los inquilinos buscan rescindir los contratos, los dueños exigen respuestas a las constructoras, que a su vez las trasladan a la Empresa Provincial de la Energía (EPE). La pandemia y la falta de personal es la gran excusa. Al parecer no hay operarios para ejecutar las obras necesarias para que el suministro eléctrico llegue a los vecinos.

Diego recibió un departamento nuevo, a estrenar, el año pasado. Se mudó allí hace cuatro meses y las semanas de más frío las pasó mal porque no pudo prender ninguna estufa eléctrica. Allí los vecinos tienen cortes de luz intermitentes. “Tenemos miedo de que se nos quemen los electrodomésticos porque un día, en 15 minutos se cortó seis veces”, relató.

El edificio cuenta con luz de obra y les explicaron que es porque la EPE debe hacer trabajos que aún están pendientes. “Para nosotros son habituales las jornadas en las que los vecinos se quedan atrapados en el ascensor. El problema se agudiza después de las 21, cuando la gente ya está en su casa y salta todo”, comentó preocupado por la situación.

A una estudiante los cortes de luz en el edificio le complicaron la asistencia a clases y en un pedido desesperado pegó un papel en el ascensor solicitando a los vecinos que consuman menos luz en el horario en que cursa vía Zoom.

Obras pendientes

La Asociación de Empresarios de la Vivienda de Santa Fe (AEV Santa Fe) expresó la preocupación por la demora en las obras que debe hacer la EPE. Antes tardaban meses, pero ahora ya se cuentan por años.

Los edificios se siguen construyendo y lo hacen con el aval de la EPE, que asegura que las viviendas contarán con la conexión eléctrica y con la suficiente potencia. Sin este okey, los arquitectos no pueden iniciar una obra.

Sin embargo, cuando los vecinos, ilusionados, se instalan en las nuevas unidades descubren que siguen con la luz de obra (que se colocó justamente para la construcción) y que se corta la electricidad. Entonces empiezan los reclamos. Es que el suministro eléctrico no da a basto y cuando los vecinos enchufan los artefactos eléctricos todo salta por los aires. Además, nunca se instalaron los medidores individuales.

Tal es el caso de Tomás, que se mudó a un departamento en mayo de 2019 y todavía sigue con luz de obra. Al igual que sus vecinos reclamó a la empresa constructora, que a su vez hizo su presentación a la EPE.

“La EPE indicó que había que hacer un cableado nuevo y la empresa nos lo quiso cobrar a los vecinos, a través de las expensas, pero elevamos una carta y la constructora se hizo cargo”, contó el inquilino de un departamento en la zona céntrica.

Todos esperaban que una vez que se terminara el cableado la conexión eléctrica sería inminente, pero ya pasaron más de dos años y la obra nunca se concretó. “Sabemos que la EPE el año pasado colocó un transformador grande, que entendemos dará más potencia a la electricidad. Pero seguimos con luz de obra”, expresó el muchacho.

Falta ritmo

El presidente de la comisión de enlace entre la AEV y la EPE, Mario Ulanovsky, comentó que el problema no es nuevo y se agudizó en los dos últimos años. “La EPE nos atiende bien y recibe los reclamos. Pero si siempre se demoraban unos meses, ahora lo hacen cada vez más y las obras se atrasan mucho. Dicen que les falta personal y que por eso no pueden hacer las obras pendientes”.

“Nos explicaron que necesitan analizar y comprobar si las instalaciones de los edificios soportan la demanda eléctrica, y si es necesario sumar potencia en una estación transformadora o tirar otros cables”, continuó Ulanovsky.

“La EPE está haciendo obras, pero a un ritmo que no acompaña la terminación de los edificios”, subrayó el socio de la AEV. “La situación es más que preocupante porque las demoras están afectando a la construcción en toda la provincia”, destacó Ulanovsky, ya que hay construcciones que no comenzaron porque falta el aval de la empresa oficial.

Mientras tanto, las empresas constructoras reciben los reclamos de quienes están viviendo en departamentos nuevos, pero solo con algunas horas de luz y sin avizorar soluciones.

Demoras en las habilitaciones para construir

De los 50 edificios que no tienen el servicio eléctrico instalado, la mayoría subsiste con la llamada luz de obra, que es la autorizada para que se pueda trabajar en el período de construcción.

“El medidor de obra no está preparado para alimentar a los departamentos, por eso se corta la luz y hasta puede provocar un incendio, como ya pasó en un edificio céntrico”, destacó Ulanovsky.

Cuando los arquitectos preparan un proyecto, los planos deben contar con la aprobación de factibilidad eléctrica que otorga la EPE. La empresa confirma si la edificación contará con la potencia suficiente. También indica si se requerirán obras para suministrar el servicio. “Sin el okey de la EPE no se puede presentar el plano para la aprobación municipal”, subrayó Ulanovsky.

Después viene la etapa de la construcción, y luego se pide el medidor de obra. “En este momento hay problemas con las construcciones. Hay algunas que no pueden empezar porque no tienen el medidor de obra”, señaló.

En tanto, los profesionales están obligados a comunicar con ocho meses de antelación el final de la obra para que la EPE cumpla con la conexión.

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