LA CIUDAD

Corredores inmobiliarios rechazan la sobretasa a viviendas ociosas

La cámara que los agrupa dijo que a esa iniciativa es "algo fuera de lugar" y reclamó un incentivo para la construcción.

Jueves 29 de Octubre de 2020

El titular del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario, Andrés Gariboldi, salió al cruce del proyecto que se estudia en el Concejo Municipal para imponer una sobretasa del 50 por ciento a las viviendas ociosas en la ciudad. Opinó que “es algo fuera de lugar” y propuso en cambio “generar incentivos para la construcción para que la gente invierta en inmuebles, porque eso genera puestos de trabajo, saca a gente de la pobreza y pone casas para el mercado locativo”.

El edil Eduardo Toniolli impulsa una iniciativa que propone crear un registro municipal de casas y departamentos deshabitados, y además el cobro extra de un 50 por ciento sobre la tasa general de inmuebles (TGI). De acuerdo a este proyecto, el dinero resultante de esa medida sería destinado, a través de créditos del Banco Municipal, para familias que alquilan.

El legislador del Frente de Todos remarcó que “Rosario tiene más casas sin gente, que gente sin casa”, y precisó que “hay 55 mil familias rosarinas que alquilan la casa o departamento donde viven, y hay 80 mil unidades habitacionales vacías, como resultado del proceso de financiarización de la vivienda que se dio en las últimas décadas, marcadas por las inversiones en ladrillos con fines especulativos”.

En declaraciones al programa “Todos en La Ocho”, el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios objetó esos números. “Según los datos que relevó un informe del Instituto de Investigación Económica de la Universidad Nacional de Rosario, hace un año y medio en Rosario registraba entre un 4 y 4,5 por ciento de propiedades desocupadas. Eso representa entre 25 y 26 mil inmuebles”.

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Gariboldi agregó que las 80 mil unidades ociosas mencionadas por Toniolli pertenecían al universo tomado en el censo nacional del 2010. En esa oportunidad, el censista tocaba timbre en el inmueble y si no atendía nadie, ponía que ese lugar estaba desocupado. Si tenía un cartel de alquiler o venta, también lo consideraba desocupado y si estaba en construcción lo consideraba desocupado. En cambio, la nuestra es la información fidedigna porque surge de un informe que hizo la gente de la Universidad Nacional de Rosario”.

Gariboldi manifestó que la entidad que agrupa a las inmobiliarias “brega por el incentivo para la construcción. Rosario tiene el 50 por ciento de la población por debajo del índice de pobreza, tiene cerca de un 18 por ciento de desocupados. Es la segunda ciudad en lo que respecta a desocupación”.

“Esos dos grandes males _dijo Gariboldi_ se pueden contrarrestar con la construcción. Es una industria altamente dinamizadora y tiene un componente de mano de obra que no lo tiene ninguna otra en el país. Cada metro cuadrado que se construye tiene un 50 por ciento de mano de obra. En Rosario, la inversión en el mercado de alquileres la hizo el sector privado durante los últimos 40 años. El Estado nacional tuvo una intervención mínima en lo que respecta a construcción”.

“Que haya esta cantidad de inmuebles ociosos (entre 25 y 26 mil), no es tan significativo. Hay muy poca gente que tiene casas cerradas con llaves, pagando impuestos y sin obtener una renta. Un ejemplo: uno pone un inmueble a la venta, tarda un año en venderlo y tiene que tributar el 50 por ciento más porque no lo pudo vender? Lo veo como algo fuera de lugar. ”

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