Que en tu casa, que en la mía, que con tu cuñada no, que de nuevo el vitel toné, que yo puse mucho más que el resto y encima me queda sucia la cocina. Para que esos dilemas no arruinen las próximas fiestas, muchos rosarinos optarán por cenar afuera en Nochebuena y Año Nuevo. Las reservas, dicen, vienen muy bien en la mayoría de parrillas, restaurantes, cantinas y clubes donde se ofrecen mesas para celebrar, en un rango de precios per cápita de marcada variación, que arrancan de un piso de 120 pesos sin bebida (150 con) hasta un techo de 690 con todo incluido y en un hotel cinco estrellas (en todos lados, los chicos pagan la mitad). En el medio hay otras opciones, con o sin show, con o sin baile, más o menos gourmet. La consigna es pasarla bien, pero trabajando lo menos posible.
"En general recibimos a los mismos clientes de todos los años", afirman desde el Davis, el restaurante que balconea sobre el Paraná al pie del viejo silo donde hoy funciona el Museo de Arte Contemporáneo (Macro).
Justamente por eso "las reservas vienen muy bien", al punto de que temen "dejar gente afuera", como ya pasó el año último. El menú, todo incluido, es de 300 pesos y los chicos pagan la mitad.
Pero esa no es, ni por asomo, la tarjeta más onerosa. De hecho, las hay bastante más caras. En el cinco estrellas Ros Tower, la exquisita cena de Navidad sale 450 pesos y la de Año Nuevo, 650. Hay una "promoción": alojándose una noche, una pareja paga por el combo de habitación y menú festivo 1.545 pesos.
La gerenta comercial del hotel, Graciana Chiesa, cuenta que también allí los clientes son los mismos de otros años, en su gran mayoría oriundos de la ciudad. Por ahora ya tienen reservadas la mitad de la mesas para el 24 -usualmente para esa fecha reciben a 250 comensales- y para el 31 confían en llegar a 400.
El otro hotel de máxima categoría de la ciudad, el City Center Rosario, ostenta también altos niveles de reserva para las dos fiestas gourmet. Según contó la gerenta de Marketing, Romina Freijomil, en ambos casos superan el 60 por ciento. Para el 24 confían en tener más de 200 cubiertos y para el 31, entre 400 y 500.
La cena de Navidad cuesta allí 250 pesos (con una promoción de estadía en el hotel de 600 pesos la habitación doble) y se dispara el precio para la de Año Nuevo -con fiesta, bandas en vivo- a 690 (con la misma promoción de estadía). Si el 31 son cuatro adultos los comensales y todos se alojan en el hotel, el desembolso rozará los 4 mil pesos.
Otras opciones. La parrilla Don Ferro, en la costa rosarina, ofrece un menú festivo con todo incluido (recepción, mesa dulce, bebidas) a 250 pesos para las dos fiestas. La Estancia, en Pellegrini, promociona el suyo a 189.
El restaurante especializado en pescados y mariscos La Chernia, el Chucho y la Cholga, que ya atesora "muchas reservas y cada día más consultas", cobra 130 el menú, pero la bebida se paga aparte.
Algunos clubes también se suman, con presupuestos algo más populares y fiesta para chicos y grandes -prometen- garantida: el restaurante del club Banco Nación, en Alberdi, cobra el menú adulto con bebida 180 y el infantil a 100.
La cantina Cuba Libre ofrece "todo, todo, todo" a 150, mientras que La Cautiva promociona la cena a 120, con la bebida aparte y baile hasta las 4 ("dos en uno").
Aunque los presupuestos ostenten tanta variación y, se sabe, los platos navideños no sean justamente los más económicos, cenar afuera este año para esas fechas requerirá dejar unos cuantos pesitos. De mínima-mínima, una familia de cuatro, 600 pesos. De máxima, sólo por una cena también de cuatro, 2.760.
Provincia y municipio con asueto parcial
Provincia y municipio resolvieron adherir parcialmente a los asuetos dispuestos por la administración nacional para las fiestas, con sólo un día y medio sin actividad en lugar de las cuatro jornadas sin atención que fijó Nación. La modalidad local de adhesión será la siguiente: media jornada para el viernes 23 (hasta las 12) y asueto completo para el viernes 30, en tanto que los lunes 26 de diciembre y 2 de enero la actividad será normal.
El secretario de Gobierno, Fernando Asegurado, explicó que una adhesión total a la medida impulsada por la Nación, implicaba dificultades “en virtud de turnos previamente otorgados para múltiples gestiones de competencia local y el hecho de tratarse de jornadas de cierre de año habitualmente de gran movimiento administrativo”.
Por esa razón, el funcionario municipal remarcó que se resolvió la adhesión parcial a los asuetos “de modo de no generar un impacto muy grande en la actividad y en los servicios de la ciudad”.
De igual modo, la gobernación emitió un decreto mediante el cual fijó los alcances provinciales de los asuetos, imitando el criterio adelanto por el gobierno municipal de Mónica Fein.
A nivel nacional, el ministro del Interior Florencio Randazzo anunció el martes que los asuetos con motivo de las fiestas de Navidad y Año Nuevo arrancaban el 23, desde el mediodía, 26 y 30 de diciembre y el 2 de enero próximos.
El funcionario kirchnerista explicó que lo resuelto apunta a facilitar los desplazamientos familiares por las fiestas . “Las costumbres de los argentinos es juntarnos con el resto de la familia y movilizarnos a lo largo y ancho del país y es razonable evitar siniestros en las rutas, ya que esto permitirá que en vez de viajar sábado y domingo puedan hacerlo desde el viernes hasta el lunes”, indicó el ministro.