La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy en la ONU que ésta es una “oportunidad histórica para revisar políticas” porque siempre se dijo que “el mercado todo lo solucionaba, que el Estado no era necesario”, y ahora en el principal país del mundo “se produce la intervención estatal más formidable”.
“Se trata de una oportunidad histórica para poder revisar comportamientos y políticas, porque se nos dijo a los países de América del Sur, durante la vigencia del Consenso de Washington, que el mercado todo lo solucionaba, que el estado no era necesario”, dijo la presidenta al hablar hoy en la ONU.
“Sin embargo, se produce la intervención estatal más formidable de la que se tenga memoria, precisamente desde el lugar donde nos habían dicho que el estado no era necesario, y en el marco, además, de un fenomenal déficit fiscal y comercial”, analizó Cristina.
Asimismo, sostuvo que Argentina, que “de seguir creciendo a las tasas que lo ha venido haciendo desde 2003, este año cumpliría el ciclo de crecimiento económico más importante de sus casi 200 años de historia, ha sostenido siempre la necesi±nd de la presencia de un estado”.
Sobre esto, agregó que “el mercado no asigna recursos a los sectores más vulnerables” y destacó que la Argentina concibe al estado como “un articulador entre los intereses de la sociedad y precisamente los intereses del mercado”.
Por ello, consideró que “se hace imprescindible la revisación, con mucho ejercicio de humildad intelectual, de lo que está pasando fundamentalmente hoy en los mercados y cuáles son las soluciones para superar esta situación”.
Para la presidenta, Estados Unidos cuenta “con una gran ventaja, que no contamos los países emergentes, que no van a venir ninguna calificadora de riesgos ni el Fondo Monetario Internacional a decirle qué tiene que hacer este gran país”.
Estados Unidos “ha crecido históricamente a raíz de la economía real, y realmente hoy tiene problemas a partir de la economía de casino, de ficción, donde se ha creído que el capitalismo solamente puede producir dinero”, señaló.
Finalmente, opinó que “el capitalismo ha sido imaginado para ganar dinero, pero a partir de la producción de bienes, de servicios y de conocimientos”.
“El dinero sólo no produce más dinero. Necesariamente tiene que pasar por el circuito de la producción, del trabajo, del conocimiento, de los servicios, de los bienes para que entonces, en un circulo virtuoso, pueda además generar bienestar a toda la sociedad”, concluyó Cristina.
Asimsimo, destacó el desendeudamiento de la Argentina y el proceso encarado por el gobierno nacional, que permitió llevar la deuda del 160 por ciento de su PBI al 50 por ciento del PBI.
“Desde el año 2003, una Argentina que estaba endeudada en el 160 por ciento de su PBI, hoy ha reducido su deuda a casi el 50 por ciento del PBI”, expresó la presidenta, quien remarcó:“Hemos pagado íntegramente la deuda al Fondo Monetario Internacional”.
Asimismo, recordó el anuncio que formuló días atrás, sobre el saldo de la deuda con el Club de Paris, que mantiene fecha de corte “desde el 10 de diciembre de 1983, el mismo momento en que asumió el primer presidente democrático luego de la dictadura”.
“Y ayer, aquí, en Nueva York, en el Consejo de Relaciones Exteriores, he anunciado que Argentina ha recibido una propuesta de tres importantísimos bancos que representan a tenedores de bonos que no ingresaron al canje de 2005 y que además, proponen hacerlo en condiciones más favorables para mi país”.
Cristina, quien calificó de “correcta” la estrategia del gobierno argentino para reducir la deuda, se refirió a este tema cuando hablaba acerca de la necesidad de reformar los organismos multilaterales de crédito y de un modelo que “centró en la economía de ficción y en el mundo de las finanzas la generación de riquezas”.
En este sentido, la mandataria consideró que “hoy ya no pueden hablar de efecto caipiriña, efecto tequila o efecto arroz; del efecto que siempre denotaba que la crisis venía de los países emergentes hacia el centro”.
“Hoy, si tuviéramos que ponerle un nombre debiéramos decir tal vez el efecto jazz, que va desde el centro de la primera economía del mundo y se expande hacia todo el mundo”, afirmó, tras lo que aseguró que “no nos pone contentos ni alegres esta situación”.(Télam).-