Cada vez son más frecuentes las historias de estafas virtuales. Gente que se hace pasar por familiares o agentes de servicios y consigue datos de cuentas bancarias o transferencias de dinero. A veces, las potenciales víctimas detectan algo raro y la secuencia sale mal para los impostores. Este fue el caso de Elena, una joven española que recibió un mensaje de alguien que decía ser su hijo y vio una oportunidad para divertirse y crear contenido.
De más está decir que la oriunda de Sevilla, de 22 años, no tiene hijos. La chica, que se especializa en redes sociales, decidió seguirles el cuento a los estafadores y compartir todo el contenido casi en vivo en su cuenta de Twitter.
Todo empezó como muchos intentos de estafa, aunque con una particularidad de entrada sospechosa: un mensaje llegó por SMS. Ahí, los impostores le decían a su supuesta madre que ese era su número nuevo y que por favor los agregue a Whatsapp. Elena, muy astuta, vio todo rápido y entró en personaje.
https://twitter.com/elenamaro05/status/1635338314231447554
Desde las primeras interacciones, se comunicó como una madre preocupada por su ficticio hijo al que bautizó José.
Les preguntó a los estafadores por las comidas del día, les reclamó que llevaban tiempo sin llamarla, los llenó de stickers, y hasta mandó fotos falsas de sí misma haciendo footing y trabajando en una mina.
https://twitter.com/elenamaro05/status/1635340125386473472
https://twitter.com/elenamaro05/status/1635341942631571456
Cuando los impostores le pidieron fotos del ficticio José, Elena no lo dudó: les mandó fotos de ni más ni menos que el popular actor chileno Pedro Pascal, protagonista de "The last of us" y "The Mandalorian".
https://twitter.com/elenamaro05/status/1635340847314247680
Finalmente, hicieron el pedido de dinero: dos transferencias de casi mil euros cada una. Al ver que la cuenta a la cual debía depositar la plata estaba a nombre de una tal Yulia, Elena preguntó si era la novia y pidió fotos.
https://twitter.com/elenamaro05/status/1635558111472676865
Después, siempre intentando llevar el chiste un poco más lejos, Helen hizo comprobantes falsos de transferencias con datos inventados.
https://twitter.com/elenamaro05/status/1635624524396871688
Cuando los estafadores dejaron de contestar, probablemente ante la sospecha de que el engaño se había invertido, Elena insistió como lo harían algunas madres: con stickers de buenas noches y de buenos días.
https://twitter.com/elenamaro05/status/1635913949999775745