Un avión Fokker F-28 de la Fuerza Aérea Argentina arribó esta tarde al aeropuerto de Lima para trasladar a los argentinos que quedaron varados camino a Machu Picchu, sorprendidos por el desmoronamiento de tierra y piedras a raíz de las continuas lluvias.
En tanto, el avión Hércules C-130 destinado al mismo fin, llegará a Lima a las 19 (hora argentina), informó el Comando de Operaciones Aéreas de la Fuerza Aérea Argentina.
El Hércules “se abastecerá de combustible en la capital peruana y si las condiciones climáticas lo permiten seguirá viaje hasta Cusco, mientras que el Fokker F-28 quedará en Lima”, indicaron fuentes del Ministerio de Defensa.
La cartera precisó, además, que “una vez producido el regreso del Hércules desde Cusco y teniendo en cuenta las prioridades que establezca la embajada argentina en Lima se embarcarán 60 pasajeros”.
Detalló luego que “el arribo del Fokker F-28 a Buenos Aires está previsto para las 11 horas de mañana”.
En tanto, el Hércules despegará mañana “de Lima hacia Cusco nuevamente para evacuar otro contingente de turistas hacia Lima”.
El Hércules es un avión cuatrimotor, que tiene capacidad para 90 pasajeros, pero “en esta situación embarcará solo 70 pasajeros, dado que la escasa longitud de la pista de Cusco y la altura donde está situada obliga a reducir el peso de despegue de la aeronave”, señala el comunicado.
El Fokker F-28 es un avión bimotor a reacción y tiene capacidad para 60 pasajeros y una velocidad máxima de 900 kilómetros por hora.
El envío de los aviones se dispuso siguiendo las instrucciones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la ministra Nilda Garré.
Aún quedan unos 500 argentinos varados en la localidad peruana de Aguas Calientes, tras el desmoronamiento de tierra y piedras mientras subían al Machu Picchu, hecho que desencadenó la muerte de la joven argentina Lucila Ramallo Sarlo de 24 años.- (Télam)