El ministro alemán de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, defendió ayer la destitución del comandante del buque escuela de la Marina germana Gorch Fock, Norbert Schatz, y subrayó que mientras no se aclaren las irregularidades a bordo no se decidirá sobre el futuro de la fragata, actualmente anclada en Argentina.
Guttenberg, que ordenó el regreso inmediato del buque a Alemania, recalcó que “hasta que se produzca una aclaración, el Gorch Fock permanecerá amarrado”. Sobre el legendario buque escuela se cierne así la amenaza de no volver nunca más a alta mar.
Según informaciones de la cadena de televisión pública alemana ARD, el barco, anclado frente al puerto de Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, zarpará el 4 de febrero y se dirigirá directamente a Kiel, puerto de origen.
“Nadie puede pasar por alto un cúmulo de informes estremecedores de este tipo (...)”, dijo el ministro en una visita realizada ayer a un centro militar de la ciudad occidental de Koblenza en referencia a la muerte de una cadete de 25 años, los rumores de motín y las denuncias de acoso a bordo.
“Cuando se tienen que asumir las consecuencias, hay que hacerlo”, dijo, defendiendo su decisión de cesar al capitán de navío Schatz en vista del escándalo.
Esta semana, la presión sobre zu Guttenberg no dejó de crecer. En pocas horas y de forma casi simultánea, Alemania se vio sacudida por el descubrimiento de que un soldado caído en Afganistán murió por el disparo de un compañero, la confirmación de que el correo privado enviado por los efectivos en ese mismo país asiático fue abierto de forma sistemática y los rumores de motín en el buque escuela de la Marina.
Zu Guttenberg, que de momento tiene la confianza de la canciller Angela Merkel, aunque está siendo muy criticado por toda la oposición, prometió “un esclarecimiento sin reservas” de los casos y advirtió que, de ser necesario, habría “duras consecuencias”.
Y no tardaron en llegar. El comando del buque escuela quedó ahora en manos del antecesor de Norbert Schatz, Michael Brühn.
Mientras tanto, la prensa alemana, sobre todo el diario sensacionalista Bild, contribuyeron ayer a agrandar el escándalo con la publicación de una foto de los festejos de carnaval de la tripulación tan sólo 24 horas después de la muerte de la cadete.
El Gorch Fock saltó a los titulares en noviembre, cuando una cadete de 25 años murió al caer desde un mástil a cubierta cuando el barco se encontraba en el puerto brasileño de Salvador de Bahía.





























