El obispo católico italiano que presidía la conferencia episcopal de Turquía fue asesinado a puñaladas ayer frente a su casa del sur de país, un día antes de que el jerarca partiera a Chipre para reunirse con el Papa, informaron autoridades y medios de comunicación.
Luigi Padovese, de 63 años y vicario apostólico del Papa en Anatolia, fue atacado fuera de su casa en el puerto mediterráneo de Alejandreta. Videos de la agencia noticiosa Dogan mostraban al obispo muerto sobre el suelo frente al edificio.
"El obispo católico responsable de Anatolia fue atacado en su casa de Iskenderun y murió en el hospital", informó el canal de noticias turco NTV.
"Según las primeras investigaciones no hay ninguna motivación política", dijo el gobernador de la provincia de Hatay, Mehmet Celalettin Lekesiz. "El sospechoso se encontraba en tratamiento psiquiátrico por trastorno mental. Se está llevando a cabo una investigación completa".
El gobernador dijo que "la policía atrapó inmediatamente al chofer del obispo, quien es el presunto asesino".
Agregó que el hombre, identificado únicamente como Murat A., "era el chofer de Padovese desde hace cuatro años y medio y tenía problemas mentales".
"La investigación inicial muestra que el incidente no tiene motivaciones políticas", dijo Lekesiz. "Sabemos que el sospechoso tiene problemas psicológicos y que recibía tratamiento".
Las motivaciones del asesinato de Padovese aún son desconocidas. Ataques anteriores a cristianos han generado preocupación sobre la seguridad de las minorías religiosas en la musulmana Turquía.
Conmoción. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Franco Frattini, dijo a reporteros en la ciudad italiana de Florencia que "este es un evento trágico que nos conmueve profundamente".
Asimismo, el Vaticano reaccionó con consternación ante el crimen del obispo Luigi Padovese. "Es horroroso, sobre todo por el recuerdo del crimen de Andrea Santoro", dijo el portavoz del Vaticano, Federico Lombarda, en relación a un cura italiano asesinado en Turquía en 1996, que se transformó en un caso emblemático de la persecución de los ultranacionalistas a los cristianos.
El reverendo Lombarda dijo en Roma que el Vaticano sentía una "inmensa pena, consternación, perplejidad y estupor" por la muerte.
Lombarda dijo que "el Papa abordará la violencia en contra de las comunidades cristianas minoritarias en Oriente Medio durante la visita a Chipre", que comienza hoy.
El obispo italiano Luigi Padovese, que era el equivalente del obispo de la región de Anatolia, planeaba partir a Chipre hoy para reunirse con el Papa Benedicto XVI, que estará de visita por la isla, así como con otros obispos de la región para los preparativos del sínodo episcopal de Medio Oriente, programado para octubre. l (AP, DPA y Reuters)