En total fueron diez los atacantes, quienes no habían sido detenidos hasta ayer y también resultaron con algunas lesiones durante el incidente.
El ataque fue sufrido por el complejo Onda Azul y perpetrado por diez hombres, que según indicaron al Diario La Jornada los dueños del establecimiento, fueron identificados tanto por ellos como por la policía.
Según indicó el administrador del hostel, Yoav Polack, los atacantes causaron durante tres horas la destrucción de 25 cristales, además de daños en tres vehículos, entre otros destrozos, además de concretar robos tanto de elementos del establecimiento, como pertenencias de los turistas.
"Empezó 1:15 y duró como tres horas el episodio. Tiraron piedras para todos lados, destrozaron como 25 cristales, rompieron tres vehículos, uno de los cuales estaba en el complejo y dos más que estaban estacionados. Robaron muchas cosas, mochilas de turistas, cosas de dentro de la heladera. Y todo ese tiempo con comentarios racistas y xenófobos. Hay tres o cuatro turistas heridos de piedrazos. Mi papá, mi hermano y yo también resultamos heridos", relató Polack.
El comienzo. Según comentó el administrador del hostel, todo comenzó cuando policías de una patrulla acudieron porque los agresores le efectuaron un disparo de escopeta a una de las cabañas.
Al acudir, los policías fueron recibidos a pedradas, por lo que decidieron replegarse a la espera de refuerzos.
En ese lapso se produjeron varios desmanes, hasta que los policías recibieron refuerzos y enfrentaron a los revoltosos.
El inconveniente obligó a los dueños del hostel a pedirles a los turistas, tanto argentinos como europeos e israelíes que se alojaban el establecimiento, que abandonen el lugar en pleno pico de temporada.
"Los delincuentes terminaron yendo todos juntos al hospital con la policía. Y después de ser atendidos tanto los agentes como estos vecinos, cada uno de ellos se fue a su casa", se quejó el empresario hotelero.
El hecho fue repudiado enérgicamente por las autoridades provinciales, encabezadas por el gobernador Martín Buzzi.
El gobernador Buzzi expresó ayer que "no cabe ninguna explicación razonable para este tipo de agresiones que nos afectan a todos y no pasan solamente por una cuestión vinculada al turismo sino por algo más profundo".
"Quiero decir con todas las letras que este tipo de agresiones no pueden tener cabida en Chubut y que haremos todo lo que esté a nuestro alcance como Estado provincial para que no se repitan", indicó, mientras manifestó su total "apoyo y solidaridad" con los propietarios del establecimiento.
En el mismo tono, el secretario de Turismo y Areas Protegidas de Chubut, Carlos Zonza Nigro, en declaraciones a NA, calificó de "lamentable" al incidente.
"Nos deja conmocionados el nivel de violencia, ya tomó intervención el Inadi por los hechos, es alarmante y sorprendente que suceda en una localidad turística donde nos caracterizamos por el buen trato al turista, todos los años recibimos gente de todas la nacionalidades y religiones, apostamos a que no vuelvan a suceder estas cosas", añadió.
La fiscalía lo considera "un conflicto vecinal"
En tanto, desde la fiscalía relativizaron el ataque al Hostel Onda Azul, en el centro de la localidad chubutense de Lago Puelo, y señalaron que se trató de un "conflicto vecinal" que involucró a un grupo de vecinos que ya habrían protagonizado altercados en otras oportunidades.
El ataque se produjo entre la noche del domingo y la madrugada del lunes en el alojamiento Onda Azul, ubicado en el centro de la mencionada localidad turística, donde al menos diez personas realizaron la agresión, que se prolongó durante varias horas. "Fue un ataque de terror, varias horas de terror. Gritaban «judíos de mierda, nos están robando la Patagonia»", señaló el propietario del lugar, Sergio Polak.
En declaraciones a Radio Continental, Polak dijo que los atacantes son "vecinos del lugar", que la mayoría "está identificada", y que no es la primera agresión que sufren.
"Esto empezó en marzo o abril del año pasado. Empezaron con focos de incendio cerca del alambrado, después incendiaron dos cabañas con dos botellas de molotov, esto último fue en octubre, cerca del día del perdón", contó.
Sin embargo, la fiscalía emitió ayer un comunicado titulado "Lago Puelo: Un conflicto vecinal terminó en forma violenta", aunque señala que aún no se establecieron las circunstancias en las que se produjo el ataque.
En el texto, la fiscalía se refirió a un "violento suceso" ocurrido en el hostel cuando "había muchos turistas nacionales y extranjeros alojados" en el lugar y que "por circunstancias que aún se deberán establecer, vecinos provocaron diversos daños, atacando con piedras el predio del alojamiento", informó el diario La Jornada.
"El fiscal interviniente dispuso la realización de dos allanamientos en las viviendas de dos de los imputados. Esto se hizo esa misma tarde y trajo aparejados una serie de hallazgos que podrían haber tenido vínculo con las sustracciones que habían sufrido los turistas", añadió el texto de la fiscalía.
El hecho fue condenado ayer por el gobernador de Chubut, Martín Buzzi, quien expresó su "más absoluto repudio" a las agresiones, y confesó que "estos hechos están fuera de toda explicación y nos avergüenzan como habitantes de una provincia que se fundó con el empuje y el trabajo de inmigrantes".
En tanto, el secretario de Seguridad y Justicia de Chubut, Oscar Martínez Conti, destacó ayer que hubo allanamientos que permitieron recuperar algunas pertenencias robadas el lunes a turistas en Lago Puelo "dentro de las 24 horas" del ataque.
La Daia pidió “investigar el caso sin liviandad”
La Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina (Daia) repudió ayer el ataque de carácter antisemita contra un hostel en Lago Puelo, en Chubut, y reclamó que el caso se investigue “sin liviandad”.
“Es necesario individualizar a sus responsables y aplicarles la ley vigente”, añadió ayer la Daia.
La representación política de la comunidad judía señaló que “esta reiterada, violenta e intolerable agresión constituye un hecho que no debe ser investigado con liviandad”.
“Eso sería dejar las puertas abiertas para un nuevo ataque”, remarcó.
Asimismo, recordó que el lunes por la madrugada hubo piedras, una bomba molotov y disparos de armas de fuego contra un hostel en Lago Pueblo, Chubut, donde además los atacantes destruyeron vehículos estacionados, robaron efectos personales y profirieron insultos antisemitas contra los huéspedes, entre ellos turistas israelíes.