Nadie se podría imaginar que uno de los grandes genios del siglo XX haya tenido dificultades en sus comienzos para expresarse. Es más, Albert no empezó a hablar hasta la edad de tres años, por lo que aparentaba poseer algún retraso madurativo que le provocaría algunos problemas. Tampoco disfrutaba mucho de la compañía de otros niños, y de hecho sólo podía estar en soledad con su hermana menor, Maya.
Durante sus estudios en el instituto, los libros de divulgación científica de Aaron Bernstein marcaron su interés por la ciencia y su futura carrera. Durante ese período de su vida, Albert sobrellevó los problemas con clases de violín. Éste instrumento fue una de sus grandes pasiones por el resto de su vida. Pero además, también encontró un mundo de escape cuando su tío Jakob, ingeniero, lo introdujo al álgebra.
Experimentaciones e inspiración
Su tío, Jakob tuvo un papel muy importante ya que fue quien convenció al padre de Albert para que construyese una casa un taller en donde llevarían a cabo nuevos proyectos y experimentos tecnológicos. La idea era la de obtener unos beneficios económicos, pero dado que construían artefactos para el futuro, nadie quiso comprarlos y el negocio fracasó.
En ese ambiente de gran creatividad, el pequeño Albert creció y se nutrió de todas las investigaciones y las construcciones, lo que lo motivó a inclinarse por la ciencia. También, como el propio físico comentó en su autobiografía, esas lecturas e investigaciones pusieron en tela de juicio sus creencias religiosas.
Si bien tenía muy buenas calificaciones en las áreas de ciencias exactas y naturales, el resto de los aspectos de su educación no lo motivaban a seguir, y antes de terminar sus estudios secundarios, Albert presentó un certificado de agotamiento para poder dejar sus estudios. Los profesores lo autorizaron y Albert se mudó a Italia con su familia.
Mileva, una hija secreta y sus primeros trabajos
La familia Einstein se mudó a Suiza, en donde finalmente Albert terminó su bachiller y se graduó más tarde en el Instituto Politécnico Zúrich, en el 1900, obteniendo el diploma de profesor de matemática y de física.
En octubre de 1896, Albert conoció a Mileva Mari, una compañera de clase serbia, de talante feminista y radical, de la que se enamoró y con quien tuvo una hija en secreto, en enero de 1902, llamada Lieserl. La pareja contrajo matrimonio el el 6 de enero de 1903, en la ciudad de Berna, a pesar de la negativa de los padres de Einstein.
Nadie sabe qué fue de la única hija de Einstein. La niña desapareció poco después de su nacimiento y no se han encontrado rastros de ella. Diversas teorías dicen que Mari la dio en adopción, ya que Einstein estaba a la espera de un trabajo en Berna, la capital de Suiza. Otra posibilidad es que haya vivido con sus abuelos maternos en Serbia hasta que falleció por una infección.
Albert finalmente consiguió un trabajo en la Oficina Federal de la Propiedad Intelectual de Suiza, en Berna, en donde estuvo de 1902 a 1909. Mientras tanto, en 1904, Albert y Mileva tuvieron un hijo al que llamaron Hans Albert Einstein. En 1910 tendrían a Eduard , el segundo hijo.
Publicaciones científicas y premio Nobel
Poco tiempo después de haber conseguido su puesto fijo en la oficina de patentes, Einstein terminó su doctorado presentando una tesis titulada "Una nueva determinación de las dimensiones moleculares", la cual consistía en un trabajo de 17 folios, que partió de la curiosa pregunta sobre si el cálculo de las dimensiones de las moléculas de azúcar sería una buena tesis de doctorado.
En 1905, redactó varios trabajos fundamentales que trataban sobre el movimiento browniano, el efecto fotoeléctrico, la relatividad especial y la equivalencia masa-energía. Con el primero, obtuvo el grado de doctor por la Universidad de Zúrich en 1906, y con su trabajo sobre el efecto fotoeléctrico ganaría el Premio Nobel de Física en 1921.
Sus artículos fueron publicados en la revista Annalen der Physik, una revista científica de física en donde la edición dedicada a loa trabajos de Einstein fue titulada "Annus mirabilis" ("año milagroso"), haciendo referencia al cambio de paradigma que significaron dichos avances.
La relatividad
Sus estudios sobre la relatividad especial y la equivalencia masa-energía sentaron las bases para lo que sería su famosa teoría restringida de la relatividad, que establece que la equivalencia entre la energía E de una cierta cantidad de materia y su masa m se expresa en términos de la famosa ecuación E = mc², donde c es la velocidad de la luz, que se supone constante.
Diez años después de que sacara a la luz sus artículos, en 1905, Einstein publicó la teoría de la relatividad general, la cual es una teoría de la gravedad que reemplaza a la gravedad newtoniana para objetos que se mueven a velocidades próximas a la velocidad de la luz. La teoría de la relatividad general se utiliza sobre todo en campos en donde los objetos se mueven a velocidades muy altas.
Einstein enunció dos postulados. El primero dice que la velocidad de la luz tiene el mismo valor en todos los sistemas de referencia, además de ser un límite de velocidad para cualquier objeto. Como consecuencia, el tiempo que pasa y la longitud de los objetos que se mueven a velocidades próximas a la luz no son iguales en todos los sistemas de referencia, pueden variar al cambiar de sistema.
El segundo dice que sólo podemos medir velocidades relativas entre dos sistemas inerciales, pero no hay un sistema de referencia en reposo absoluto.
Exiliarse del nazismo
Dado que la teoría de la relatividad fue muy popular en los grupos de debate y discusión, Einstein comenzó a ser considerado un peligro para un régimen nazista que iba en ascenso y despreciaba a cualquier judío, y más aún, a uno políticamente activo como Albert. El físico dedicó muchos años de su vida a colaborar con la comunidad judía, el socialismo y la paz.
Las expresiones de odio a los judíos alcanzaron niveles muy elevados. Varios físicos de ideología nazi, algunos tan notables como los premios Nobel de Física Johannes Stark y Philipp Lenard, intentaron desacreditar sus teorías. Otros, en cambio, intentaron enseñar la teoría de la relatividad pero fueron vetados en sus intentos de ascender en sus trabajos. Cuando le llegó una oferta de trabajo en Madrid, la derecha española reaccionó despectivamente en contra del físico cuyo exilio de Alemania señalaban como innecesario y forzado.
Antes del ascenso del nazismo, en el año 1932, Einstein, quien ya se había casado con su segunda esposa (y prima) Elsa, dejó Alemania para llegar al país del gran sueño americano. En Estados Unidos, el científico enseñó en el Institute for Advanced Study, y en 1940 consiguió su nacionalidad estadounidense.
Muerte y conservación de su cerebro
El 16 de abril de 1955, cuando tenía 76 años, Albert sufrió una hemorragia interna, a causa de la ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal. Dicha aorta había sido reforzada quirúrgicamente por el doctor Rudolph Nissen en 1948, pero aquella última vez, Einstein rechazó la cirugía.
El científico había declarado: "Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia". Así fue como, dos días más tarde, Einstein murió en el Hospital de Princeton a primera hora del 18 de abril de 1955.
Tal como el físico lo había querido, su cuerpo fue incinerado en la misma tarde y sus cenizas fueron esparcidas en el río Delaware. Sin embargo, hubo una parte de su cuerpo que no se quemó. Durante la autopsia, se extrajo su cerebro para conservarlo. El acto fue realizado sin el permiso de su familia y con la esperanza de que la neurociencia del futuro fuera capaz de descubrir lo que hizo a Einstein ser tan inteligente.
Luego de 80 años, el cerebro fue devuelto a los laboratorios de Princeton. Hasta el día de hoy, la única diferencia que se ha descubierto es que la parte de su cerebro relacionada con la capacidad matemática es más grande que en otros cerebros.