–Llevamos adelante un proyecto de transporte porque, de norte a sur, la gente tenía que caminar 30 cuadras hasta la ruta 9 donde tiene ahora el final del recorrido. La verdad que haría falta un colectivo desde el centro hacia el oeste, más que nada hasta Funes Town, pero es algo muy difícil por el momento complicado que vivimos. Un vehículo como esos está hoy a más de 200 millones de pesos, más el mantenimiento, más el servicio. La verdad que en este momento vivimos una situación muy delicada.
–¿Cómo es la relación con los gobiernos provincial y nacional?
–Compleja, porque el gobierno provincial y el gobierno nacional se retiraron y les transfirieron a los municipios todas las obligaciones sin los recursos económicos.
–¿En todas las áreas?
–En todas. Los intendentes somos ABL: Alumbrado, Barrido y Limpieza. Hoy damos servicios de salud: tenemos cuatro dispensarios totalmente sostenidos por el Estado municipal, mucho más en esta época porque sabemos que tienen problemas el Iapos –la obra social provincial más importante– y el Pami, y eso hace que todos acudan rápidamente a los dispensarios municipales, a la salud pública. Eso se nota a la mañana temprano, cuando los pacientes de la tercera edad van a hacerse los análisis porque les sale muy caro venirse hasta Rosario.
–¿Cómo responden ustedes en transporte?
–Hemos creado un sistema de transporte que en la actualidad es utilizado por entre 12 y 14 mil personas.
–¿Cuál es la política en seguridad?
–Tenemos una política de seguridad que es muy conocida. Funes es la ciudad que tiene más cámaras de seguridad del país: tenemos una cámara cada 83 habitantes. En todos los ingresos tenemos lectores de patente y de reconocimiento facial, con 17 móviles que recorren todo el tiempo la ciudad. Es muy difícil ir a Funes a cometer un delito porque los estamos observando y filmando todo el tiempo. Fijate los últimos casos, como el de las mecheras y el de los que fueron a amenazar a los familiares de (el exjugador de Central Angel) Di María.
–¿También intervienen en educación?
–Tenemos un jardín de infantes para 4 y 5 años, que es modelo. Es un jardín de infantes municipal para 500 niños, que ya existía, pero que hemos mejorado porque le agregamos tecnología y reparamos el edificio.
–¿Ustedes deben hacerse cargo también de la seguridad vial en las autopistas?
–Totalmente. El sábado tuvimos dos vuelcos, que gracias a Dios no fueron fatales. La realidad es que Vialidad Nacional tenía una empresa llamada Corredores Viales, que estaba a cargo de darle seguridad a la autopista Rosario-Córdoba y hoy no está, no cumplen con el desmalezamiento que les corresponde ni tampoco con la empresa que les da el sistema de emergencia. Hoy en día los municipios estamos dando ese servicio, que no solamente no nos corresponde sino que no tenemos la estructura para brindarlo, porque si llega a volcar un colectivo con 50 personas no tenemos las herramientas para poder cortarlo. Es más, hace dos o tres meses hubo un choque en cadena de cinco vehículos, con un niño autista que iba en una Kangoo, y vivimos un momento muy desagradable. Es la frialdad con la que se maneja esta gente en este momento.
–El gobernador Pullaro anunció la construcción de un tercer carril en la autopista Rosario-Santa Fe. ¿Haría falta que también les diera una mano en su mantenimiento?
–Nunca tuve una charla mano a mano con el gobernador Pullaro todavía. Espero tenerla. Ya van ocho meses, solamente conocí hace 20 días al ministro de Seguridad, después de siete meses, cuando ocurrió un hecho histórico en la provincia de Santa Fe: que un municipio haga un Comando Radioeléctrico. El viejo Comando Radioeléctrico estaba en la vieja ruta 9 porque la ciudad era del año 91, cuando Funes recién pasaba de comuna a ciudad. Eso quedó totalmente en desuso, sin ningún tipo de infraestructura, y construimos otro con un sistema público privado: nosotros pusimos las tierras y los empresarios pusieron el dinero para construir este Comando Radioeléctrico. Con todas las necesidades que tenemos hoy en día lo hicimos porque estoy convencido de que detrás de ese policía o de esa señora policía hay una persona, hay un padre o una madre que hoy está muy mal asistido, que no tiene la infraestructura que se merece y ni qué hablar de la parte económica. Es un cariño para que estén mucho mejor aquellas personas que a diario llevan adelante el cuidado de nuestros vecinos
–El concejal radical Rimini contó en su entrevista en La Capital que hubo una diferencia porque el terreno es municipal y el edificio es de jurisdicción provincial. ¿Esto fue salvado?
–Eso está salvado. Hicimos una donación al gobierno provincial, pero son pequeños detalles. La realidad es que tenemos un Comando Radioeléctrico nuevo. Le buscan la quinta pata al gato porque no tienen absolutamente nada que decir de nuestro gobierno. Creo que en este momento, cuando estamos padeciendo momentos tan difíciles y los trabajadores son pobres, hay que tender puentes, más allá de las miradas y de las diferencias. Todos tenemos diferencias. Yo soy intendente de una ciudad con mucha proyección a nivel provincial. Tenemos que tener lazos permanentes con los ministros y con el gobernador para seguir llevando adelante la ejecución de obras de infraestructura que son realmente necesarias. Cuando en las localidades se hacen las obras de infraestructura, los pueblos se desarrollan y cuando los pueblos se desarrollan viene la inversión privada, que es el único que genera trabajo y la gente se queda trabajando en su localidad. Y la mayoría de las localidades de la provincia de Santa Fe no tienen agua, no tienen gas, no tienen cloacas, no tienen energía y tampoco tienen tecnología.
–¿Y cuál es la consecuencia?
–Agarrá ciudades como Cañada de Gómez, San Jorge o Totoras y tienen la misma cantidad de habitantes que hace 50 años porque los chicos emigran a las metrópolis a estudiar y después no vuelven más. La realidad es que hay que hacer un proceso provincial de obras de infraestructura. Hace 30 años que estamos esperando el Acueducto Gran Rosario ramal Funes.
–¿El Acueducto Gran Rosario fue licitado dos veces?
–Lo licitó (el exgobernador Antonio) Bonfatti con plata de los chinos, que se fueron a China y no trajeron la plata. Después lo licitó (el exgobernador Omar) Perotti y nuncó se adjudicó, así que nunca comenzó el ramal Funes Ibarlucea del acueducto.
–¿Y qué pasó con el gasoducto?
–También está parado. Tenemos todos los caños en Funes, es una picardía enorme. Hay una montaña de caños que valen una fortuna incalculable y no sé si se podrán reutilizar.
–¿Debería llegar un gobierno con otra mirada?
–La desazón de la gente es muy grande, este momento es muy difícil por una sencilla razón: no sé si el pueblo argentino está preparado para otro fracaso. Imaginate que desde 2009 que venimos de fracaso en fracaso. En la democracia argentina tuvimos dos o tres años con Alfonsín, cuatro o cinco con Menem y los cinco años con Néstor Kirchner, y después todo fue fracaso y la gente lo percibe y lo siente a diario. Hoy en día para hablar de Milei primero deberíamos hacer una autocrítica de todo lo que pasó en la Argentina. Después vamos a hablar de Milei.
–Igual es raro que un gobierno suspenda la obra pública, que genera medio millón de puestos de trabajo...
–Y además después de la Segunda Guerra Mundial, ¿qué fue lo que levantó a Europa? El Plan Marshall. Pero acá se hace todo al revés.
–Como Roosvelt, que levantó a Estados Unidos con la obra pública.
–Y Roosvelt también. Funes cumple ahora 149 años. Vamos a cumplir un siglo y medio y yo trato de seguir siendo intendente y de proyectar aún más obras importantes que necesitamos, primero porque vengo de la actividad privada, que me permitió tener otra mirada, y eso es fundamental.
–¿Por qué?
–Porque sé qué es que te embarguen en el banco, sé qué es un 931, la Afip, tener una cuenta corriente. Cosa que muchos funcionarios no tienen ni idea porque nunca en su vida les sucedió. El caso (del loteo) Damfield es un ejemplo de todo eso.
–¿En qué sentido?
–Es de público conocimiento que el gobierno provincial ha emitido una clausura de Damfield a través de uno de sus ministros. No me parece la forma. Seguramente antes de haberlo clausurado, el ministro debería haberme llamado y conversado conmigo. Haber llamado a los inversores. Haber llevado adelante un proceso antes de tomar esta enorme decisión que se ha tomado porque era algo que ya tenía una autorización provincial, porque nosotros lo único que damos –y no soy yo, es el Concejo– es el uso del suelo, después va a Hídrica y después a Medio Ambiente. Entonces todo eso tiene mucho que ver.
–¿El argumento es que Damfield está en una zona inundable?
–Si es por eso, entonces Miami no existiría. ¿Pero qué le vas a explicar a un tipo que en su vida trabajó?
–¿Hay otra cosa detrás de esa clausura?
–Los que gobiernan hoy la provincia de Santa Fe son los mismos que durante 30 años gobernaron Rosario. Acá tenés el ejemplo más clarito. Yo soy totalmente contrario y no tengo absolutamente políticamente nada que ver con toda esta gente. Nosotros somos público y privado: el Estado al servicio del privado, controlando y acompañando al privado. Por eso tenemos el tercer parque industrial de la República Argentina, totalmente privado, donde desde Rosario hicieron todo lo posible para que ese parque industrial nunca funcionara.
–¿Quiénes hicieron eso?
–La señora Mirta Levin le decía a (el exgobernador Miguel) Lifischitz que el parque industrial no podía estar ahí. Se fueron y conseguimos hacer el parque.
–¿Y cuáles eran los argumentos?
–Los argumentos son los mismos que vienen sosteniendo hace muchísimo tiempo. Recuerden que en 2007 esta misma gente nos vendía que estaban haciendo la Barcelona argentina y como tengo memoria me puedo dar el gusto de decir esto. Nos mostraban un power point y un Blackberry y nos decían que estaban haciendo la Barcelona argentina y nos dejaron esto: cada uno sacará sus propias conclusiones.
–¿Cuál es tu proyecto?
–Yo soy la antítesis de lo que son ellos. Yo soy trabajo, yo vengo de la generación en la que tu viejo te decía: o trabajás o estudiás, o ambas cosas, de generar puestos de trabajo. En 2019 nosotros teníamos cinco mil jóvenes sin ninguna posibilidad de trabajo más que de mucama o de parquero. Y no todo el mundo quiere ser mucama o parquero. Dimos más cursos de capacitación que en toda la historia de la ciudad. Hoy ingresan a nuestra ciudad 10 mil personas por día a trabajar en ella, más la primera industria que se inaugurará en estos días en nuestro parque industrial de más de 90 naves. Algo bueno habremos hecho en todo este tiempo. Y creo que el camino que llevamos adelante es el correcto, que se tiene que llevar adelante a nivel provincial y nacional: obra pública, transparencia y generación de puestos de trabajo. Y acompañar al campo, yo soy nacido en el campo, que es la columna vertebral de la República Argentina. Después podemos hablar de la minería y también del petróleo, que todavía no los tenemos. Hoy no tenemos gas porque todavía no se terminó el gasoducto Néstor Kirchner. Estamos en una zona núcleo, y si al producto del campo le sumamos el valor agregado de la industrialización, no tenemos ninguna posibilidad de que Argentina vuelva a fracasar. Tenés que tener la cabeza, el equipo y el trabajo de tener la idea de la industrialización. Yo no creo que el gobierno nacional tenga esa idea.
–¿La columna vertebral de la Argentina moderna fue la industrialización?
–No te quepa ninguna duda. La trajo Perón y Frondizi. Perón hizo la industria liviana y Frondizi empezó con la pesada. Cuando se dieron cuenta de lo que podíamos hacer lo derrocaron a Frondizi. Si no esto sería Canadá o Australia, con un gran presidente, el mejor.
–Y antes hicieron lo mismo con Perón.
–Obviamente. Yo tengo raíces porque mi papá era italiano y lo que hizo Perón fue una bisagra en la historia argentina. Hoy eso no existe más y en nombre del peronismo se cometieron atrocidades en esta provincia y en este país en los últimos 15 años: les robaban a los pobres en nombre del peronismo. Y eso no se perdona. Los movimientos sociales les pedían el 15% y los subían a un colectivo para cortar las calles. Eso no se hace. Menos en nombre del peronismo. Nada de eso puedo compartir y por eso no estoy en el espacio.
–¿Sos desarrollista?
–Sí, Me encanta la industria, me encanta el trabajo y estoy convencido de que lo que hicimos en Funes se puede trasladar a nivel provincial y a nivel nacional. Argentina necesita un líder que nos conduzca al éxito. Los argentinos somos exitistas y no nos merecemos pasar por todo esto. Tenemos 160 mil personas que se quedaron sin trabajo en la provincia de Santa Fe. A nuestra edad, cuando te echan te están regalando una pala para que te entierres.
–¿Vos intentaste rescatar a Facundo Gorga en la pileta de Jockey?
–Sí, estaba hablando con un amigo llamado Marcelo en el borde de la pileta, cuando salió un nenito y gritó: “¡Está abajo, está abajo!” Me tiré, estaba agarrado de las dos piernitas, estaba chupado por el filtro.
–¿No tenía reja?
–No tenía reja.
–¿Qué pasó después?
–No lo pudimos sacar. Se tiró otro muchacho, pero entre los tres no lo pudimos sacar. Hicimos cortar la bomba del filtro del agua que estaba funcionando. Mi tiré abajo, lo agarraba de las piernas, pero no lo pudimos sacar. La mamá se hizo amiga de mi mujer porque nosotros también perdimos un hijo. Son desgracias.
–Pero fue una tragedia evitable: la reja debería haber estado.
–No te quepa ninguna duda.