Muchos residentes mexicanos en Estados Unidos simpatizan con Donald Trump y esperan votarlo el año que viene, según un relevamiento de opiniones hecho por el portal Politico.com en El Paso,Texas. El medio habló con numerosos miembros de la comunidad mexicana en esa ciudad de frontera, y registró el descontento con el Partido Demócrata y la simpatía con el ex presidente republicano. Entre 2018 y 2022, la ventaja demócrata sobre los republicanos entre votantes hispanos en Estados Unidos se redujo de 47 puntos a 21 puntos porcentuales. En este contexto se da el fenómeno de los mexicanos residentes que apoyan a Trump y a las políticas antiinmigrantes de los republicanos.
El padre Rafael García da misa en su iglesia. Pero la mente de García está en preocupaciones más terrestres. Le preocupan las encuestas que indican un acercamiento de los hispanos a Donald Trump. Este año que termina se registró una explosión de cruces de inmigrantes ilegales, que convirtió a El Paso en un nombre reiterado en los medios y a la vez agotó la paciencia de la población. Incluso en una región fronteriza históricamente acogedora y fuertemente demócrata. Los funcionarios de la ciudad abrieron refugios y para aquellos con destino final más al norte (la gran mayoría de los inmigrantes que llegan aquí) ayudaron a conseguir autobuses a Nueva York, Chicago y Denver. Pero el alcalde demócrata de la ciudad, Oscar Leeser, dijo en conferencia de prensa que la ciudad había llegado a un “punto de quiebre”.
“Trump fue duro , pero ahora Biden lo arruinó todo”, dice un chef que nació en ciudad Juárez, México “Trump fue duro , pero ahora Biden lo arruinó todo”, dice un chef que nació en ciudad Juárez, México
El Paso es una ciudad donde más del 80 por ciento de la población es hispana o latina, en un condado donde Joe Biden derrotó a Trump por un margen de más de dos a uno hace tres años, en noviembre de 2020.
Trump, amplio favorito en las primarias republicanas, está intensificando su retórica antiinmigración, acusando a los inmigrantes de “envenenar la sangre de nuestro país” y prometiendo ir mucho más allá de las ya rígidas medidas que aplicó cuando estuvo en la Casa Blanca. A principios de este año, dijo que si es elegido nuevamente buscará poner fin a la ciudadanía por nacimiento de inmigrantes indocumentados, una propuesta que había presentado durante su presidencia pero que la mayoría de los expertos legales cree que viola la 14ª Enmienda de la Constitución. Dijo que utilizará la autoridad presidencial para “mantener fuera de Estados Unidos a los comunistas, marxistas y socialistas extranjeros que odian a los cristianos”, sugiriendo que se implementaría una prueba ideológica en la frontera. Y, hablando ante una multitud en septiembre, Trump prometió “llevar a cabo la mayor operación de deportación interna en la historia de Estados Unidos”.
image.png
Las calles de El Paso, desbordadas de inmigrantes llegados desde México. El alcalde, un demócrata, declaró que la ciudad alcanzó su "punto de quiebre". La paciencia se agotó.
The New York Times informó que Trump planea mantener a los inmigrantes en campos de concentración mientras esperan su expulsión. El padre García señala que ninguna de estas posturas parece perjudicar a Trump en El Paso. A nivel nacional, está arrasando con los otros candidatos de las primarias republicanas y venciendo al presidente Joe Biden en las encuestas.
En una encuesta de NBC News, los votantes, por un margen de 18 puntos, dijeron que los republicanos manejan la inmigración mejor que los demócratas, la mayor ventaja que jamás haya tenido el partido en este tema. En una encuesta de CBS News, dos tercios de los estadounidenses desaprueban la política de Biden sobre inmigración.
Desde la ventana de su iglesia, a pocas cuadras de la frontera entre Estados Unidos y México, el padre García comenta: “Estamos en un momento muy difícil. El hecho de que alguien como Donald Trump siga siendo el favorito es casi como si quisieran un dictador. No importa si sigue procesos democráticos. Se está desarrollando un cierto tipo de mentalidad dictatorial”.
image.png
El discurso violento contra los migrantes de Donald Trump "pega", paradójicamente, entre los residentes mexicanos, que son muchos millones en los EEUU.
El creciente atractivo de lo que Politico.com llama “una mentalidad inmigratoria pro-Trump de línea dura” se hace evidente incluso en El Paso, en una ciudad donde más del 80 por ciento de la población es hispana o latina, y en un condado donde Biden derrotó a Trump por más de 35 puntos hace tres años.
En el centro de El Paso, la “WinterFest” está en su apogeo. Luces en los árboles, padres jóvenes que empujan cochecitos y las familias que hacen fila en los camiones de comida para comprar chocolate caliente y churros. Rick Delgado, un veterano de la Marina, se inclina por los demócratas. Cree que Biden está “haciendo todo lo que puede”. Pero fue el estado de Texas, no la administración Biden, el que colocó alambre de púas en el lado texano del Río Grande y aprobó una legislación que autoriza a la policía a arrestar inmigrantes. En comparación con Biden, dice Delgado, el gobernador republicano de línea dura de Texas, Greg Abbott, “está haciendo un mejor trabajo”. Cerca de allí, Roy Rosales, un chef que nació al otro lado de la frontera, en ciudad Juárez, México, dijo: “Trump, empezó duro. Pero ahora que lo ves, cuando llegó Biden, lo arruinó todo”. Y agregó: “Hay muchos mexicanos que esperan con ansias a Trump”.
Jaime Tacuba y su esposa, Daniela Simental, pasaron con suéteres navideños de Mickey Mouse a juego. “Todo se fue a la mierda”, dijo Tacuba. “Se está poniendo realmente mal para mucha gente que viene”, cuenta Simental, quien nació en el estado mexicano de Chihuahua y emigró con su familia cuando tenía 12 años. No votó por Trump en 2016, dijo. Pero últimamente piensa de otra manera. “Ahora quiero que Trump regrese”.