Ocho manifestantes murieron y dos quedaron agonizando en Cochabamba luego de la represión de una marcha de cocaleros la noche del viernes. La represión fue denunciada por el representante en Cochabamba de la Defensoría del Pueblo, Nelson Cox.

Ocho manifestantes murieron y dos quedaron agonizando en Cochabamba luego de la represión de una marcha de cocaleros la noche del viernes. La represión fue denunciada por el representante en Cochabamba de la Defensoría del Pueblo, Nelson Cox.
Al menos 115 manifestantes resultaron heridos y 110 más fueron detenidos, dijo Cox. La jornada fue la más violenta en Bolivia desde el comienzo de protestas derivadas primero del discutido triunfo electoral de Morales del 20 de octubre y luego de su renuncia obligada, el domingo pasado, y su asilo en México.
Al menos 20 personas han muerto por la crisis, 18 de ellas desde la renuncia de Morales. La policía señaló que secuestró armas de fuego, objetos contundentes y bombas molotov que los manifestantes usaron contra los soldados y policías durante lo que describió como "enfrentamientos", y agregó que hubo varios heridos entre las fuerzas de seguridad.
Cox, que visitó el lugar de la refriega, dijo que no se trató de un enfrentamiento y que los fallecidos tenían impactos de bala que se cree provinieron de las fuerzas públicas. "No ha existido un enfrentamiento, ha sido una arremetida de fuerzas policiales y militares en contra de la población civil", fue una de la conclusiones de Cox, que precisó que "se han incumplido protocolos" y estándares internacionales. Indignados, manifestantes y familiares de las víctimas se congregaron en el lugar donde ocurrieron los hechos al grito de "Guerra civil, ya!". Desde México, Morales denunció una "masacre. Ayer, los cocaleros caídos el viernes a la noche en Cochabamba eran velados en una carretera cercana al sitio del choque en esa ciudad. Mientras, una nueva marcha se desarrollaba desde las afueras de la ciudad hacia el centro.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el "uso desproporcionado de la fuerza policial y militar. Las armas de fuego deben estar excluidas de los dispositivos utilizados para el contra de las protestas sociales''.
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, denunció un "uso innecesario o desproporcionado de la fuerza" por parte de las fuerzas de seguridad en Bolivia. Se refirió a la muerte de manifestantes en Sacaba, Cochabamba, "presuntamente a consecuencia del uso de munición letal por parte de las fuerzas de seguridad". "Tenemos información de que al menos 17 personas han fallecido en el contexto de las protestas, incluidas 14 sólo en los últimos seis días", indicó la ex presidenta chilena.
Los cocaleros marchaban cuando fueron atacados. La CIDH y la ONU denunciaron el caso