El Mundo

Bolsonaro cae en los sondeos: tiene apenas 31% de aprobación

El fin de los subsidios a los que perdieron el trabajo por la pandemia es una causa, que se suma a su mala política sanitaria

Sábado 23 de Enero de 2021

La crisis sanitaria por el Covid-19 y el fin de los subsidios promovido por el gobierno de Brasil ha provocado una caída drástica de la popularidad del presidente Jair Bolsonaro. Según publicó un estudio del reconocido instituto Datafolha, la tasa de desaprobación del mandatario es del 40% y la de aprobación bajó del 37% al 31%. Bolsonaro había atravesado un período de alta popularidad gracias en buena medida a los subsidios a las familias afectadas por la crisis del Covid-19, pero esos beneficios se terminaron.

El 40% de la población brasileña califica a Jair Bolsonaro como un mal o pésimo presidente, según indica un informe publicado por el periódico Folha de Sao Paulo. Es un dato que contrasta con el 32% que registró el mismo estudio realizado en diciembre, con un aumento en el descontento de 8 puntos porcentuales.

La encuesta del Instituto Datafolha, el organismo que se encarga de los sondeos del periódico paulista, mostró que la gestión de la pandemia y la decisión del Ejecutivo de reducir sustancialmente los subsidios ligados a la emergencia, han desplomado el respaldo al mandatario derechista. Bolsonaro es uno de los políticos más negacionistas respecto a la gravedad de la pandemia, ha visto caer su respaldo del 37% al 31%.

Los resultados se aproximan a su peor momento a ojos de los ciudadanos, registrado en junio de 2020, cuando la tasa de rechazo era de 44% y la aprobación del 32%.

Datafolhla basó su informe en entrevistas telefónicas a 2.030 personas, realizadas entre el 20 y 21 de enero a través de este medio debido al rebrote de la pandemia que está azotando al país tropical.

El recrudecimiento de la pandemia, decisivo

La situación epidemiológica de Brasil no es prometedora: en medio del aumento de muertes en todo el país, la situación sanitaria es muy delicada. Es especialmente así en la región del Amazonas, donde la crisis ha llevado al colapso hospitalario, en medio de la falta de oxigeno para poder atender a los pacientes.

Esta sensación de inseguridad ha provocado que las personas con más miedo a contraer el virus sean también las que más rechazan al polémico mandatario, con 51% de desaprobación entre este segmento social.

Esto mantiene a Bolsonaro como el presidente peor valorado en el periodo de mandato en el que se encuentra, teniendo en cuenta los líderes que han pasado por el poder desde el 1898. Más de la mitad de la población considera que el antiguo militar no tiene capacidad para gobernar.

La repetida postergación de las jornadas de vacunación también han sido un frente abierto para el líder de extrema derecha: el anuncio televisado del 15 de enero le costó cacerolazos en distintas ciudades del país, que culminaron con una manifestación en la que pedían su destitución el 17 de enero en Brasilia, la capital.

La encuesta coincidió con el inicio de la campaña de vacunación con 6 millones de dosis de Coronavac, desarrolladas por el laboratorio chino SinoVac, contra la que Bolsonaro se había pronunciado en repetidas ocasiones. Según los analistas locales, esto podría considerarse como una derrota política para el conservador.

Ante los estragos económicos causados por la pandemia, el pasado abril se aprobó el denominado "auxilio de emergencia" en medio de las cuarentenas y restricciones que los gobiernos regionales y municipales adoptaron, a pesar de la negativa de Jair Bolsonaro a cualquier medida preventiva, que incluso intentó vetar sin éxito.

El subsidio, que fue aprobado por el Parlamento, dotaba a casi 70 millones de personas con 600 reales mensuales, aproximadamente 100 dólares, para paliar las dificultades de aquellos que había perdido sus trabajos a causa de la pandemia y de los trabajadores informales, un sector muy amplio en el país.

En octubre el beneficio se redujo a la mitad, 300 reales, y fue abonado por última vez en diciembre. Ahora los presupuestos de 2021 no contemplan continuar con su pago.

En diciembre, otro estudio publicó que esta renta era la única fuente de ingresos del 36% de la población que la recibía. No obstante, la dependencia disminuyó con su reducción a la mitad en otoño, ya que la cantidad no era suficiente para llegar a fin de mes.

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