Educación

Paritaria docente, mayor inversión educativa

Un panel debatió sobre la agenda educativa en los medios. Participaron Sonia Alesso, Martín Lucero y Alberto Sileoni.

Sábado 24 de Febrero de 2018

Veinte años de lucha le llevó a la docencia argentina conseguir una ley de financiamiento educativo (aprobada en 2005) que igualara en derechos, que posibilitara que un maestro del Chaco o La Rioja tuviera el mismo piso salarial que otro de Santa Fe o Río Negro; que llegaran libros, computadoras, laboratorios a las escuelas del país y que el Ministerio de Educación dejara de pensarse como "un Ministerio sin escuelas". Esa norma (26.075) fue modificada por un reciente decreto presidencial (52/2018), que anuló la "Paritaria nacional docente". La anulación de la paritaria representa desconocer los logros que permitieron no sólo mejores salarios para los docentes sino —y sobre todo— mayor inversión educativa. Un panel organizado por el Sindicato de Prensa Rosario debatió sobre estas paritarias, el financiamiento educativo, el derecho a educarse en igualdad de oportunidades y el desafío de recuperar el "patio de la escuela", "la sala de profesores" para pensarse como educadores y debatir aquello que los medios de comunicación hegemónicos no hablan o distorsionan. En ese panel se encontraron los dirigentes del magisterio Sonia Alesso (Amsafé/Ctera) y Martín Lucero (Sadop Rosario), y el ex ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni.

La secretaria general de Ctera, Sonia Alesso, fue quien hizo un recorrido de cómo se peleó desde los años 80 para que se aprobara la ley de financiamiento educativo, que establece en su artículo 10 la mesa de negociaciones colectivas, desconocido por el gobierno de Cambiemos: "El verso de Finocchiaro (ministro de Educación de la Nación) de que no había paritaria nacional no resiste el menor análisis constitucional, es una barbaridad, que se ha logrado instalar porque todos los medios juegan para él".

Al respecto Alesso recordó que esa ley permitió que —tras años de menemismo que se había desentendido del sistema educativo— "el Estado nacional volviera a ser garante junto con las provincias de la educación argentina". "Algo que no discutiría ni Domingo Faustino Sarmiento, es más lo promovería y pondría plata", agregó y recomendó leer el último libro de Adriana Puiggrós, Adiós, Sarmiento.

"La paritaria nacional docente ofrece la posibilidad de igualar y acercar las provincias más pobres y más ricas. Tiene la concepción que la educación es nacional, no que el pibe de Chaco tiene una educación y el de Córdoba otra. Hablamos de un mínimo concepto de igualdad", recordó Alesso, alertando que lo que se viene es el "gran negocio de la mercantilización educativa".

"¿Qué pasa con la educación?" Tal el título del encuentro destinado a periodistas, pero donde también participaron estudiantes y docentes. La pregunta invitaba a pensar en la agenda educativa y cómo los medios hablan de educación.

Alesso aseguró que en la Argentina, los docentes y la educación en general es hablada en los medios principalmente por los economistas y las fundaciones: "Somos hablados por los economistas que no tienen ni idea de lo que pasa en la educación; por las funciones que lucran con la educación y ganan plata a costa de los docentes. Y somos hablados por quienes les interesa instalar que lo que hacemos no sirve para nada".

Campañas difamatorias

El secretario general del Sadop Rosario, Martín Lucero, recordó que en esa "agenda educativa" mediática se logran establecer debates descabellados para desvalorizar el oficio docente. Citó la instalación del "voluntariado" al que apeló el año pasado la gobernadora María Eugenia Vidal, para reemplazar a los maestros que adhirieran a la huelga docente."¿Alguien sabe qué pasó con esos 60 mil voluntarios que se anotaron para ir a dar clases a las escuelas?", ironizó Lucero en voz alta, repasando cómo esta idea fue fogoneada desde las redes sociales. Justamente señaló que fue Mariano Bronenberg, un agente de inteligencia del Ejército y militante PRO, quien se presentó como un simple usuario y arrancó esta tremenda movida con tuit.

No fue la única. A la lista —siguió Lucero— se suman las campañas difamatorias para desprestigiar a los dirigentes sindicales, donde el "preferido" para este cometido es Roberto Baradel (Suteba). O bien cuando se cuestionó que se hablara de Santiago Maldonado en las aulas. "Cada vez que la educación tomó agenda en los medios fue para desviar los problemas reales que se venían padeciendo", expresó.

También Lucero habló de la necesidad de recuperar la paritaria nacional docente, que se respete esta idea de que no puede haber un Estado desentendido de la educación. Lo hizo recordando el gesto histórico que tuvo Néstor Kirchner en 2003, cuando viajó a Entre Ríos a destrabar un largo conflicto docente que tenía a los chicos sin clases. Fue su primer acto como presidente de la Nación.

Desfile de inclemencias

"Porque vi el desfile de las inclemencias...", dice la letra del tango "Por qué canto así", de Celedonio Flores, y que citó el ex ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, para describir cómo las noticias que arrasan con los derechos conquistados golpean todos los días, casi sin dar respiro.

Sileoni reflexionó —entre otras problemáticas— sobre el papel de los educadores, a quienes definió como "un colectivo privilegiado para construir una sociedad más ética"; la inclusión como derecho, el desmantelamiento de los programas socioeducativos y también sobre la paritaria nacional docente.

"Tuvimos ocho paritarias (en el anterior gobierno) y en dos no llegamos a un acuerdo, fue un dolor, pero nunca pensamos en romper ese instrumento. Nunca hubo dudas de que ese era el camino. Se achicaron las brechas entre las provincias que pagaban menos y las que pagaban más", dijo Sileoni, quien es también profesor en la Universidad de Hurlingham.

Consideró que "es patética esa presentación que hacen de un Ministerio de Educación nacional sin escuelas", además de alertar sobre el corrimiento del Estado: "El Ministerio nacional debe sentir como propias a las 50 mil escuelas, el millón cien mil docentes y los 13 millones de alumnos; sabiendo que cada gestión la tiene cada provincia. Hay una diferencia sustantiva en este neoliberalismo que vacía el Estado, porque aquí, como me señalaba un amigo, el Estado no se retira, se dedica a otra cosa: está para darle la exención millonaria a las eléctricas o para recibir a Chocobar".

Los logros de pensar en la inclusión de todos

"El ministro (Alejandro Finocchiaro) dice «córtenla con la pedagogía de la compasión» al hablar de inclusión. Y la compasión es una bella palabra que es «padecer junto con otros», no es lástima, no es piedad. La inclusión es un valor que tiene que estar acompañado de otros valores; eso permitió que en los últimos años hubiera 340 mil niños nuevos en el nivel inicial y 500 mil nuevos en el secundario y otros 500 mil nuevos estudiantes en la universidad. Esos son datos objetivos. Son sobre todo argentinitos y argentinitas de los sectores más carecientes. Los de los sectores medio ya van a la sala de cuatro o al secundario desde hace años. No es una novedad, por eso a ellos no les mueve un pelo la inclusión, porque los que tienen que estar incluidos para ellos ya lo están. No ven el esfuerzo que hacen los jóvenes argentinos siendo primera generación en terminar la escuela obligatoria o en ir al nivel superior", opinó el ex ministro de Educación, Alberto Sileoni, en el panel realizado en el Centro de Formación Profesional Pichincha del Sindicato de Prensa.

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