En estos momentos es muy difícil saber qué está pasando por la mente de la comisión directiva de Newell's Old Boys, y también por la del manager Gustavo Dezotti. Los que presenciamos el partido de nuestra amada institución contra Arsenal confirmamos que el derrumbe futbolístico parece no tener fin y que el equipo está en caída libre. Lo peor es que los integrantes de esta comisión directiva no se quieren enterar de que nuestro primer equipo, al igual que los violinistas del Titanic, siguen de fiesta mientras el barco se está hundiendo. Tras la igualdad con el equipo de los Grondona, Newell's está a tan sólo 8 puntos de jugar la promoción. Ya hemos sido testigos de situaciones como la que estamos sufriendo. ¿Alguien cree que River se imaginaba jugando ante Defensa y Justicia? ¿Vamos a esperar que a Newell's le pase lo mismo? Antes de iniciar este torneo Dezotti y la comisión directiva decidieron pagar un millón de dólares por los servicios de Víctor Aquino, pero viendo el rendimiento del delantero podemos percibir que la realidad leprosa no es fruto de la casualidad sino de una mala gestión del manager. Hay que tomar decisiones de manera urgente, preocupa leer en Ovación que ninguno de los integrantes de la comisión directiva piense en renunciar. Los hinchas, los socios, los que queremos a Newell's, tenemos que tomar la iniciativa y pedir la renuncia del manager Gustavo Dezotti. Las decisiones de la comisión directiva (representada por Guillermo Lorente, Tiky Martínez, el intermediario Bermúdez y Jorge Ricobelli) perdieron la legitimidad del mandato que se les encomendó. Por la urgencia futbolística que vive nuestra institución debemos exigir un llamado a una asamblea extraordinaria para que el futuro de Newell's no termine como el de los rivales de toda la vida. Están todos avisados, salvar a Newell's es responsabilidad de todos.

































