El cantautor y músico santiagueño Peteco Carabajal fue anteanoche la gran figura de la primera luna de la 51 edición del Festival Mayor de Folclore de Cosquín, que contó con las actuaciones de Guitarreros, Franco Luciani, Claudia Pirán y un emotivo homenaje a Miguel Angel Gutiérrez, conductor del festival durante mucho tiempo.
Ya en el inicio de la jornada unas 12 mil personas que llenaron la plaza Próspero Molina vivieron un momento de emoción cuando Marcelo Simón rindió tributo al “Negro” Gutiérrez, fallecido el año pasado, mientras la pantalla los transportaba a la pasada edición con la imagen del maestro de ceremonias en su última presentación.
El momento se completó con la poesía en la voz en off de Atahualpa Yupanqui; el himno a Cosquín, con la coreografía del ballet Camín y la entonación del himno nacional a cargo del coro toba Chela Lapi.
En la parte artística fue Peteco Carabajal quien volvió a deslumbrar al público con sus temas nuevos, secundado por su precisa y compacta banda integrada, entre otros, por su hijo Homero, su hermano Demi y Daniel Patanchón.
Dichas composiciones al estilo de “El viajero”, “Aleluya chacarera”, “Juan del monte”, “Violín de antes” y una versión personal del tema “Quimey Neuquén”, se juntaron con clásicos como “La guitarra”, “Fortuna, fama y poder”, que además mostró a un Peteco multiinstrumentista, porque además de su ya conocida interpretación de violín, guitarra y bajo, le agregó con sapiencia el charango y el sikus, lo que lo reafirma como uno de los más importantes autores de los últimos tiempos.
Por su parte, los salteños Guitarreros y el armoniquista rosarino Franco Luciani, volvieron a lograr la consagración del público (fueron ovacionados la edición pasada), por la calidad de sus actuaciones y el repertorio elegido.
Guitarreros realizó una cuidada selección con “Negra linda”, “Culpable”, “Socavón de Salamanca”, “A Monteros” y “La maza” y Luciani, se lució con su renovada versión de “Los ejes de mi carreta”, “Puente de los suspiros” y la “tonada del viejo amor” con la voz de Juan Carlos Baglietto (también a cargo de la escenografía la iluminación y el sonido), en uno de los momentos sublimes de la noche.
La cantora sanjuanina Claudia Pirán (consagración Cosquín 2005), también volvió a recibir la aprobación del público con sus cálidas interpretaciones de “Para vivir un gran amor”, “Todos los días un poco”, a dúo con el joven cantor José Galante y el “Ave María”, mitad en castellano y mitad en latín.





























