Cristina Ibalo es maestra de una escuela primaria de la zona oeste de Rosario y
también mamá de cuatro varones. El más pequeño está a punto de cumplir los 5 meses de vida. Nació
cuando Cristina cumplía un reemplazo de larga duración, una situación laboral que no contempla la
posibilidad de tomar licencia a menos que lleve más de 60 días trabajando en el mismo cargo. Igual,
la maestra peleó por lo que considera su "derecho al trabajo y a la maternidad". Consiguió, por una
medida de excepción, continuar en su trabajo. Pero no se conforma, dice que la normativa debe
modificarse. Desde Amsafé Rosario aseguran que se trata de un reclamo clave: la modificación de la
norma vigente para que no sea sólo una decisión excepcional. Nada descabellado si se considera que
8 de cada 10 docentes son mujeres (Censo Nacional Docente).
La historia de Cristina es como la de muchas otras maestras provinciales. Se recibió en 2002 y
desde entonces ha trabajado cubriendo distintos reemplazos. Mientras espera titularizar en la
próxima convocatoria, relata la incertidumbre que vivió a principio de este año cuando estaba por
nacer su hijo Juan Miguel. "El último día de febrero, y a raíz de las titularizaciones, se me
terminaron un interinato y una suplencia que tenía. Me ofrecieron luego un reemplazo de larga
duración y lo tomé. Pero al poco tiempo tuve que pedir licencia por amenaza de parto prematuro",
detalla Cristina cómo comenzó entonces su periplo.
En ese momento, le faltaban menos de dos meses para que naciera el pequeño (ocurrió el 8 de
mayo). Si bien contabilizaba más de 6 años de antigüedad trabajando como maestra, en ese reemplazo
no le alcanzaban los plazos fijados, de 60 días, por el actual régimen de licencias, para poder
ausentarse.
Con su bebé en brazos, Cristina cuenta ahora a La Capital que allí vio más que nunca la
necesidad de "pelear por su derecho a ser madre y trabajadora". Llevó entonces la inquietud al
gremio, donde le dieron curso a su más que razonable pedido.
"El 20 de julio llegó una carta del Ministerio de Educación, donde se me indica que sigo en el
cargo", dice quien durante esos meses consiguió cobrar su sueldo, gozar de la obra social y
continuar en el reemplazo.
Más "Cristinas"
El secretario de asuntos sociales de Amsafé Rosario, Daniel Couselo, recuerda que el
actual régimen de licencias de la docencia de Santa Fe (4.597/83 y modificatorios) "no contempla
que las docentes reemplazantes tengan el mismo derecho de licencias por maternidad que las
titulares o interinas, ya que deben contar con 60 días de antigüedad en el reemplazo".
Repasa que desde la delegación local del gremio ejercieron "la defensa de la maestra,
entendiendo que el derecho a ser madre de cualquier mujer trabajadora no puede ir contra el derecho
al trabajo, ya que uno de los momentos más bellos e importantes en la vida de una mujer, como es el
de ser madre, no puede hacerle perder su fuente de sustento, su salario y su obra social".
Con esa convicción plantearon la inquietud al Ministerio de Educación provincial. "Al principio
sin respuesta favorable, entonces presentamos la preocupación en el Ministerio de Trabajo donde, si
bien acordaron con nuestro posicionamiento y al igual que en Educación, nos manifestaron
dificultades desde el punto de vista legal", precisa y agrega: "Ante esta situación, realizamos un
reclamo administrativo en el que solicitamos que, haciendo una excepción a la norma, se le otorgue
el beneficio de la licencia hasta que ella cumpla los 60 días de reemplazo y que después continúe,
garantizándole así la continuidad del reemplazo".
Al final, dice el dirigente gremial, "el 20 de mayo pasado, a través de una comunicación
telefónica con la ministra de Educación, Elida Rasino, nos confirmó que se daba lugar al pedido".
Sin embargo, para la Amsafé local "la realidad indica que hay y habrá muchas Cristinas que han
pasado o están en esta situación, y que no pueden depender sólo de la voluntad política y la
disposición de algún funcionario ministerial". Por eso plantean la necesidad de "cambiar la
normativa en forma urgente para que se garantice la igualdad de derechos de las mujeres
trabajadoras, más allá de su condición de estabilidad laboral de titulares, interinas o
reemplazantes".