La fibrilación auricular (FA), que afecta al 2,5 por ciento de la población mundial, es el tipo de arritmia cardíaca más frecuente y aumenta cinco veces el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular (ACV), por lo que especialistas recomendaron estar atentos a los síntomas para diagnosticarla a tiempo y prevenir la formación de coágulos.
"Hay arritmias que nacen desde los ventrículos y otras desde las aurículas. La FA nace desde las aurículas, haciendo lenta la sangre y generando coágulos", explicó a Télam el especialista Sergio Dubner.
Durante el seminario sobre "ACV y su relación con la Fibrilación auricular", realizado en Mendoza, Duber precisó que 1 de cada 4 mayores de 40 años desarrollará FA a lo largo de su vida, y que ese tipo de arritmia es responsable de uno de cada tres ACV.
"La FA no es una arritmia inocente sino que afecta al 2,5 de la población mundial y aumenta cinco veces el riesgo de ACV; por suerte hoy tenemos nuevos métodos para diagnosticarla, tratamientos y anticoagulantes, que son simples, seguros y eficaces", apuntó.
Dubner detalló que dos de cada tres ACV causados por FA pueden ser prevenidos si se tratan con el anticoagulante adecuado, que "reduce la capacidad de la sangre para formar coágulos".
"Durante 50 años se usó un anticoagulante bueno (warfarina y acenocumarol), pero que tenía numerosas limitaciones en su interacción con otras drogas o alimentos; desde hace cuatro años un laboratorio presentó dabigatrán etexilato, el primer anticoagulante oral de una nueva generación de fármacos antitrombóticos", aseguró.
María Esther Aris Cancela, titular de la Sociedad Argentina de Hematología, agregó que "para disminuir el riesgo de embolias lo que debemos hacer es licuar la sangre con un tratamiento anticoagulante".
"Si la FA no se diagnostica a tiempo hay riesgo permanente de formación de coágulos, y el impacto del ACV en este tipo de pacientes es enorme porque los coágulos que se forman son muy grandes y generan discapacidades muy importantes", señaló.
Aris Cancela, quien es además jefa de Hematología del Instituto Cardiovascular Buenos Aires (Icba), enfatizó que el tratamiento con los nuevos fármacos reduce el riesgo de padecer embolia entre un 64 y un 68 por ciento.
"Lo bueno de estos nuevos anticoagulantes, que no están indicados para todos los pacientes con arritmia, es que ayudan a prevenir el ACV relacionado con la FA, no requieren ajustes de dosis y casi no presentan interacciones con otras drogas, por lo que superan a los clásicos y mejoran la calidad de vida de los pacientes", detalló.
La FA puede no presentar síntomas, por lo que muchas personas no saben que la padecen. Los síntomas más frecuentes son palpitaciones, fatiga o debilidad, mareos o desmayos, dificultad para respirar, dolor en el pecho o pulso irregular.
Luciano Sposato, presidente del Departamento de Neurología del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), señaló que ante esos síntomas se debe consultar a un especialista y destacó que el ACV "es la primera causa de discapacidad en adultos en el mundo y la enfermedad más costosa para el sistema de salud después del Alzheimer".
Sposato refirió que como la población mundial está aumentando y se duplicó la expectativa de vida promedio en el último siglo, "se espera que patologías como el ACV o la FA, que aparecen con más frecuencia en mayores de 65 años, aumenten su incidencia".
Para Sposato, ex director del Centro de Stroke del Instituto de Neurociencias en el Hospital de la Universidad Fundación Favaloro, lo principal es "educar e implementar un sistema de detección de FA, que en un futuro va a ser la primera causa de ACV y que ya lo es en países desarrollados".
Hipertensión y diabetes
La hipertensión, la diabetes, el consumo de alcohol o sustancias, las afecciones cardíacas y la edad son los principales factores de riesgo para contraer fibrilación auricular (FA), el trastorno más frecuente del ritmo cardíaco y una de las principales causas de accidentes cerebrovasculares (ACV) en todo el mundo.
“Durante la FA las cavidades superiores del corazón no bombean toda la sangre dentro de las inferiores, causando su acumulación y la posibilidad de generar un coágulo”, recordó a Télam María Esther Aris Cancela, titular de la Sociedad Argentina de Hematología, durante el Seminario sobre “ACV y su relación con la FA”, realizado el viernes en la ciudad de Mendoza. Aris Cancela remarcó que “si se notan irregularidades en el pulso o se tiene enfermedad cardíaca estructural, valvulopatías, hipertensión arterial, diabetes, enfermedad de la tiroides, alcoholismo o hay uso indebido de sustancias se debe consultar al médico”, ya que “son los pacientes los primeros que pueden detectar la arritmia y ayudar a prevenir un ACV”.
“La FA se diagnostica con un electrocardiograma, el tema es que la arritmia no es permanente en algunos pacientes, porque viene y se va”, aclaró Sergio Dubner, director del Servicio de Arritmias y Electrofisiología de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina.
En esos casos “hay que usar métodos de registro más prolongados, como el holter, un aparatito que se coloca en la cintura y graba el electrocardiograma las 24 horas”, agregó.