Joven preso por extorsionar a un bolichero
Un muchacho de 18 años fue detenido ayer a la tarde acusado de extorsionar al propietario de una
conocida bailanta de Empalme Graneros. El joven fue arrestado durante un operativo judicial montado
con cámaras de video y micrófonos ocultos que lo registraron en ese lugar cuando cobraba el dinero
requerido en la extorsión.
6 de enero 2010 · 01:00hs
Un muchacho de 18 años fue detenido ayer a la tarde acusado de extorsionar al
propietario de una conocida bailanta de Empalme Graneros. El joven fue arrestado durante un
operativo judicial montado con cámaras de video y micrófonos ocultos que lo registraron en ese
lugar cuando cobraba el dinero requerido en la extorsión. Según la denuncia, el presunto apretador
le exigía al bolichero que le pagara 20 mil pesos por unas lesiones que habría sufrido dentro del
local bailable, bajo amenazas de amarle un piquete en la puerta del establecimiento y tomar
represalias más duras.
El arresto del sospechoso se concretó cerca de las 18 de ayer en el interior del
bailable Winner, de Juan José Paso 7055, en el corazón del populoso barrio del noroeste rosarino.
Pero la historia arrancó la madrugada del 24 de diciembre pasado. Según fuentes policiales, ese día
Gabriel G., de 18 años, concurrió a ese local y por un motivo que no se especificó tuvo un
altercado con otro joven en el interior del boliche.
De acuerdo a la versión consignada por la policía, Gabriel G. recibió golpes en
la cara hasta que actuaron empleados de la bailanta que separaron a los contrincantes. Fuentes de
la investigación señalaron que el personal de Winner asistió al muchacho y que incluso le
suministró algunos comprimidos para combatir el dolor. Pero el incidente no quedó allí. Poco
después, el joven se habría presentado ante el dueño del boliche para exigirle un resarcimiento
económico por las lesiones que sufrió en la pelea.
Reforzar la apuesta. Ante la negativa del empresario, el joven habría redoblado
los reclamos en varias oportunidades hasta que finalmente le pidió 20 mil pesos a cambio de no
tomar represalias. Las amenazas, según describieron fuentes de la investigación, mencionaban la
posibilidad de "armar un piquete frente al local, quemar 30 cubiertas delante de la puerta y
prenderle fuego". Así y todo el bolichero se negó a pagar hasta que el lunes por la tarde recibió
la visita del muchacho y un grupo de amigos y familiares que pasaron directamente a los hechos y
habrían intentado agredirlo físicamente.
Tras ese incidente, Jorge Luis Martínez se presentó en la sección Seguridad
Personal (SP) de la Unidad Regional II, donde radicó una denuncia penal. Enterado del problema, el
juez de Instrucción en turno durante la feria, Javier Beltramone, ordenó un operativo de "entrega
controlada" del dinero para poder apresar al presunto extorsionador en el acto. Entonces dispuso
que se saquen fotocopias de billetes por un valor de 2.500 pesos y se solicitó apoyo técnico a la
Tropa de Operaciones Especiales (TOE), que aportó cámaras y micrófonos inalámbricos.
Operativo. El plan consistió en que la víctima pactara un encuentro con el
muchacho para efectuarle el pago de una parte del dinero. Todo en conocimiento del juez, bajo la
vigilancia a distancia de los efectivos de SP y con los medios tecnológicos de la TOE. Eso se
concretó alrededor de las 18. Según las fuentes, Gabriel G. llegó a Winner en compañía de un
familiar indirecto que hizo las veces de chofer. El muchacho ingresó al local, se reunió con
Martínez y al cabo de unos minutos recibió los billetes que estaban "marcados" judicialmente.