Indignado, enojado, manoseado, basureado, es lo mínimo que me viene a la cabeza para expresar mi repudio ante una nueva medida de este gobierno, que a través del Consejo de la Magistratura sacan un beneficio. No sé si ya es ley, para los presos, para los delincuentes, o sea para ladrones de entraderas con diversas secuelas, para asesinos que destrozan familias. Yo sé que la pobreza y la marginalidad social, junto con la falta de educación y la incapacidad de conseguir un trabajo digno, pueden llevar a individuos desesperados a cometer estos extremos errores. Culpables, sin lugar a ninguna dudas es el gobierno nacional, que hablan mucho pero no hacen nada, salvo que se trate de algún beneficio personal o partidario, o para alguna foto, pero nada más. Los extremos de corrupción sin límites sumado a la incapacidad de gobernar los hacen cometer yerros imperdonables que ofenden a la sociedad y particularmente a los más necesitados, como ser los jubilados, que después de treinta años de aportes cobren la mínima, mientras un preso tiene como base $4.400, más aguinaldo más vacaciones. Además, están los subsidios al "Vatallón Militante" que son presos también, y son usados para actos políticos o como fuerza de choque, mas los subsidios a los ni-ni que siguen igual, sin contar la cantidad de subsidios que se le otorgan a una franja muy importante de excluidos sociales. Como vemos, y no quiero que se me tome por un viejo rezongón pero esta película la he visto ya varias veces y es imposible volver a creer en alguna propuesta más o menos interesante del peronismo, que, vuelvo a repetir, se ha olvidado de la justicia social, mas bien la ha borrado de sus propósitos tan pregonados con total hipocresía y malicia conciente.






























