El Museo Municipal de Arte Decorativo Firma y Odilo Estévez acaba de ser designado Monumento Histórico Nacional. Breve historia. Corría el año 1964. El matrimonio Estévez legó la casa de calle Santa Fe, su colección artística y mobiliario para hacer un museo. Desarrollarlo, naturalmente, insumía gastos. La Intendencia municipal, escasa de recursos, se entusiasmo con una propuesta de los herederos del matrimonio Estévez. Ella consistía en rechazar el legado, aceptar que todas las obras de arte y mobiliario fueran destinados en donación al Museo Histórico Provincial y la propiedad inmueble en calle Santa Fe quedará en propiedad de la familia Estévez. El doctor Julio Marc, personalidad relevante de Rosario --el Museo Histórico lleva su nombre-- se entusiasmó con la idea. Pensaba que de esa manera se acrecentaría el patrimonio del Museo Histórico Provincial y, principalmente, se aventaría el riesgo de que pasara la ocurrido con el Palacio Vasallo que, legado para museo, terminó siendo hasta hoy sede del Concejo Municipal y cuya colección artística se esfumó. La Intendencia municipal veía también con buenos ojos esa idea. El bloque de concejales del Partido Demócrata Progresista (éramos ocho) se opuso tenazmente. Nuestra opinión y voto eran muy gravitantes. "Ustedes serán responsables de que pase lo mismo que con el Palacio Vasallo --nos reprochaba don Julio Marc-- se perderán las obras de arte y el edificio terminará siendo una oficina municipal más". No cejamos en nuestras convicciones. Exigimos que el legado Estévez se cumpliera en plenitud. Convencimos a los otros bloques, aunque la Municipalidad escaseara de recursos económicos. Tuvimos éxito. El Concejo aceptó el legado. Se hicieron los largos trámites judiciales y, desde hace décadas la ciudad cuenta con un museo que es orgullo de Rosario y ahora acaba de ser declarado Monumento Histórico.

































