Una enfermera del hospital londinense donde estuvo ingresada Kate Middleton, la esposa del príncipe Guillermo, por una complicación ligada a su reciente embarazo, fue hallada muerta ayer, tres días después de haber sido engañada por dos locutores de una radio australiana que se hicieron pasar por la reina Isabel II y el príncipe Carlos.
Varios medios de comunicación británicos especularon sobre un posible suicidio de la mujer, Jacintha Saldanha, de 46 años, que estaba casada y tenía dos hijos.
La locutora australiana Mel Greig llamó el martes a las 5.30 al hospital donde Kate había sido ingresada el día anterior con fuertes náuseas y vómitos, y forzando la voz para parecer británica y de más edad pidió que le comunicaran con "Kate, (su) nieta".
"Por supuesto, no cuelgue, maam" —una contracción de madam (señora) con la que los británicos se dirigen a la reina, le respondió la operadora, según la grabación del programa que ha dado la vuelta al mundo gracias a internet.
Mientras esperaban, el otro locutor, Michael Christian, que hacía de príncipe Carlos, le decía entre risotadas a su compañera: "Si esto ha funcionado, es la broma telefónica más fácil que hemos hecho jamás". Con un fondo de ladridos de perros corgis, que son los favoritos de la reina, preguntó si estaba su "hijo Wills", por el príncipe Guillermo, y continuó con la conversación. Todo, en vivo por radio.
Poco después, otra enfermera se puso al teléfono y le explicó a la falsa reina que Kate dormía y que había "pasado una noche tranquila" y sin "ninguna arcada" desde que comenzó su turno, entre otras informaciones. Le dio un detallado informe sobre la salud de su nuera y le sugirió que podría visitarla después de las 9 de la mañana.
La radio 2DayFM anunció que había "decidido que Mel Greig y Michael Christian no vuelvan a su programa hasta nueva orden, en señal de respeto por lo que sólo puede ser calificado de tragedia".
Los locutores debieron cerrar sus cuentas de Twitter por la repulsa mundial que levantó su programa. "Ustedes tiene las manos manchadas de sangre" fue el twit más repetido.
La duquesa de Cambridge, embarazada de menos de 12 semanas de su primer hijo, abandonó anteayer el hospital donde fue tratada por una hiperméresis gravídica, una forma severa de náuseas y vómitos que puede conducir a una deshidratación. l (AFP-NA)