Tarde gris. Nubes plomizas revoloteaban por el Camp Nou. El metro descargaba cada tres minutos una marea humana. Una marea de color azul y granate. El estadio empezaba a poblarse. Impactaba. Imponía: 90 mil personas no dejaban espacio a las especulaciones. Hasta que llega el momento de jugar. El momento de verse las caras. Del enfrentamiento mas esperado. El momento de mostrar las cartas. De ver las apuestas. Y hay morbo. Martino sólo hace un cambio en el inicio. Pero Ancelotti se complica. Mucho. Pone a Bale. Modifica el mediocampo, y retoca la defensa. Y en ese juego táctico que se llama fútbol, ganó el Tata. Porque el fútbol es mas simple cuando juegan los que más saben. Y Barcelona, en esa tarde gris, plomiza y bochornosa que ayer tuvo el Camp Nou, desplegó su licenciatura en calidad táctica y derrotó al Madrid 2 a 1.




























