El glaucoma se convirtió en la segunda causa de ceguera en el mundo por falta de controles, después de las cataratas, y se estima que lo padecen 60 millones de personas, alertó la Asociación Mundial de Glaucoma.

El glaucoma se convirtió en la segunda causa de ceguera en el mundo por falta de controles, después de las cataratas, y se estima que lo padecen 60 millones de personas, alertó la Asociación Mundial de Glaucoma.
La AMG indicó que en los países desarrollados el 50 por ciento de los afectados de glaucoma desconoce su situación, pero en las naciones en vías de desarrollo la cifra trepa al 90 por ciento.
El glaucoma se manifiesta cuando se comprime el nervio óptico y el ojo resulta seriamente dañado.
María Angélica Moussalli, oftalmóloga responsable de la sección Glaucoma del servicio de Oftalmología del hospital Italiano porteño, sostuvo que "se trata de una patología silenciosa, que debe tratarse a tiempo, que en Argentina la padecen más de un millón de personas".
"Una vez detectado el glaucoma, la primera etapa, y en la que permanece la mayoría de la población que lo padece, es en la colocación de gotas específicas en los ojos para disminuir la presión intraocular", explicó.
Moussalli añadió que "más allá de que las gotas sean bien toleradas, no cumplir adecuadamente el tratamiento es una de las principales causas de fracaso". "Se debe tener la responsabilidad de no permanecer sin medicación, algo que suele ocurrir durante los fines de semana en vacaciones", alertó.

