El despilfarro es la gran barrera del futuro
El mundo se está convirtiendo en un lugar sediento. La población total de la Tierra continúa aumentando. Se pasó la marca de 7 mil millones. En los países en desarrollo, se espera un aumento del 50 por ciento en la extracción de agua para el año 2025, mientras que en los países desarrollados se incrementará en un 18 por ciento.
28 de noviembre 2012 · 01:00hs
El mundo se está convirtiendo en un lugar sediento. La población total de la Tierra continúa aumentando. Se pasó la marca de 7 mil millones. En los países en desarrollo, se espera un aumento del 50 por ciento en la extracción de agua para el año 2025, mientras que en los países desarrollados se incrementará en un 18 por ciento. Como ONU-Agua pone de relieve, el uso del agua sigue creciendo a más del doble de la tasa de crecimiento de la población.
Hay otros desafíos, a menudo relacionados entre sí. Uno es la urbanización actual. En 2030, la Organización Mundial OMS espera que seis de cada diez personas vivan en las ciudades, frente a un 50 por ciento en 2010.
Casi todas las megaciudades del mundo están frente al estrés de agua debido a la sobreexplotación de los recursos de agua dulce contaminada, a la insuficiencia, al mantenimiento deficiente de la infraestructura y a las limitadas técnicas y capacidades de gestión del agua.
Dada esta situación, es evidente que el mundo se enfrenta a un futuro caracterizado por la escasez de agua.
Según el análisis de Water Resources Group, con un crecimiento económico normal y sin aumentar la eficiencia, la demanda de agua aumentará de 4.500 km3 en 2009 a 6.900 km3 en 2030. Sin embargo, un estudio de Water Resources Group se apresura a señalar, y como todos los entrevistados para ese estudio están de acuerdo, para 2030 no hay duda de que la demanda será satisfecha, la cuestión es simplemente cómo. "Creemos que hay suficiente agua en el planeta. Es la forma en que la gestión del agua es organizada la que va a plantear el mayor desafío para el abastecimiento de agua y saneamiento del sector", dice Jack Moss, consejero sénior de agua AquaFed, la Federación Internacional de las Empresas Privadas Operadoras de Agua.
El despilfarro es visto como la mayor barrera por delante. En gran parte del mundo, y en marcado contraste con los costos y las dificultades de obtener agua para la canilla, la preciosa mercancía sale de nuestros grifos a casi ningún costo para el usuario. Por lo tanto, no es sorprendente que los consumidores, las empresas y los agricultores tienen poco incentivo para frenar su uso. En el 45 por ciento de las empresas de servicios públicos, especialmente en los países desarrollados, este es su mayor obstáculo para el progreso, mientras que un 33 por ciento cree que las tarifas son demasiado bajas para estimular una mayor inversión. La respuesta histórica a las presiones de la demanda de agua ha sido construir redes de suministro y distribución, pero mucho más énfasis ahora se está poniendo en moderar cuánta agua utiliza la gente. Pero el núcleo de esto es un cambio psicológico, un empujón para hacer que el agua desperdiciada sea un tabú social.