Nuevamente la corporación política, ante la falla genética del sistema representativo proporcional, intenta mantener sus privilegios con una nueva mentira, el sistema parlamentario. Ante la falla de la ley de lemas y el último despropósito que son las Primarias, que sólo dejaron como saldo su gasto en dineros públicos, ahora vienen con el sistema Parlamentario y nuevamente acompañados por sus socios (a las ganancias), los medios de comunicación, siempre condicionales, ensayan una prueba más. Todo esto con el único fin de ocultar la falta de representatividad del ciudadano en la administración del Estado. Lo más lamentable, es que siembran en tierra fértil. El poblador de estas tierras, enfermo de mala memoria, con gustos concentrados en la adulación y la mentira, es condicional a todo lo que le vendan como cambio. Nunca analizó costos ni consecuencias. Es por eso que tenemos los políticos, los periodistas, los abogados, los médicos, los dirigentes, los jueces, los funcionarios públicos que tenemos. La política y las otras profesiones son, en el fin, las personas que las practican. Si usted pide a gritos que le mientan, no puede pedir nada mejor (salvo el pez que va a desovar y luego muere, nadie nada en contra de la corriente).

































