El Banco Central Europeo (BCE) cumplió ayer con las previsiones de los analistas y evitó anunciar nuevas medidas contra la crisis, a la espera de que se aclare la situación de España y la evolución de la eurozona.

El Banco Central Europeo (BCE) cumplió ayer con las previsiones de los analistas y evitó anunciar nuevas medidas contra la crisis, a la espera de que se aclare la situación de España y la evolución de la eurozona.
En una de sus sesiones más previsibles y serenas de los últimos meses, la entidad mantuvo los tipos de interés por quinto mes consecutivo en el mínimo histórico del 0,75 por ciento.
El anuncio de su programa de compra de deuda pública de países en crisis (OMT) bastó hasta ahora para bajar los intereses de los bonos italianos o españoles, y el BCE quiere ahora esperar a ver cómo sigue la situación antes de dar nuevos pasos.
Ayer mismo, España cubrió sus necesidades de financiación para 2012 colocando en una subasta bonos por 4.763 millones de euros.


