Un hombre de 70 años herido de un piedrazo en la cabeza durante los incidentes en la estación Constitución el 23 de diciembre, y ajeno a toda protesta, falleció ayer, informaron fuentes judiciales. La noticia del desenlace, que transforma la causa judicial por lesiones en la Justicia de instrucción porteña en otra por homicidio, se conoció en coincidencia con la decisión del juez federal de Quilmes Luis Armella de procesar sin prisión preventivas a cuatro activistas del Partido Obrero por el corte de las vías del ferrocarril Roca, que desencadenó los hechos en Constitución.
El gobierno responsabilizó de los disturbios a esa agrupación política dado que ocurrieron a raíz de un corte de vías en Avellaneda realizados por activistas del Partido Obrero, que desembocó en una interrupción total de los servicios en horario pico.
El herido, cuya identidad no fue revelada, permanecía internado en coma en el hospital Argerich, y no tenía ninguna relación con los disturbios ya que se trataba de un plomero que pasaba por el lugar rumbo a su hogar.
El caso fue caratulado como homicidio, y se ordenó que el cuerpo sea enviado a la morgue judicial para realizar la autopsia.
En tanto, la resolución de Armella, juez que entiende en el corte pero no en los disturbios, alcanzó con los procesamientos a Esteban Merino, Darío Hospital, Eduardo Belliboni y Miguel Morales, señalados como partícipes del corte de vías el pasado 23 de diciembre.
Todos están acusados de los delitos de interrupción de transporte público terrestre y extorsión a raíz del corte total el normal funcionamiento del servicio de trenes eléctricos y diesel del Ferrocarril Roca en las vías próximas a la Estación Avellaneda a unos 500 metros, del lado de la Estación Constitución, a la altura del kilómetro 3,400 a 3,500, aproximadamente.
También se les atribuye haber exigido juntamente con 150 personas más, mediante intimidación, al Ministerio de Trabajo de Nación y a la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia SA (Ugofe) el pago de sueldos y la incorporación a la planta permanente de 60 personas mediante la suscripción de un documento a tal fin, negándose a liberar las líneas férreas mencionadas si no se cumplía con lo antes exigido.
Merino y Hospital estuvieron detenidos y recuperaron la libertad el 28 de diciembre, cuando Armella también dictó la exención de prisión a los otros dos acusados.
























