Fuerzas federales capturaron ayer al líder del cártel del Golfo, Mario Armando Ramírez Treviño, alias "El Pelón", por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares.

Fuerzas federales capturaron ayer al líder del cártel del Golfo, Mario Armando Ramírez Treviño, alias "El Pelón", por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares.
Fuentes oficiales citadas por Milenio Televisión y por Foro TV señalaron que la captura tuvo lugar en el municipio de Río Bravo, en el estado de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos.
La captura es la segunda detención importante de un capo de las drogas en el gobierno de Enrique Peña Nieto, que asumió en diciembre, después del arresto del líder del grupo de Los Zetas, Miguel Angel Treviño Morales, el "Z-40", en julio.
En el operativo participaron efectivos del Ejército por tierra y por aire, según las primeras informaciones. De momento no ha habido un pronunciamiento oficial.
El también llamado "X-20", de 50 años, lideraba la organización desde septiembre de 2012, cuando fue capturado el anterior jefe, Jorge Eduardo Costilla Sánchez.
A pesar de su trayectoria, su nombre es poco conocido en México frente a otros grandes capos como Joaquín "El Chapo" Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa.
El cártel del Golfo empezó a debilitarse después de la extradición a Estados Unidos del líder Osiel Cárdenas Guillén en 2007 y en particular cuando rompió en 2010 su antiguo brazo armado, Los Zetas, y se convirtieron en enemigos.
Sus antecedentes se remontan a la época de la Ley Seca, en los años de 1920 y 1930, con el contrabando de licor a Estados Unidos.
Durante los ochenta se convirtió ya en un grupo dedicado al narcotráfico bajo el liderazgo de Juan García Abrego y floreció en alianza con el cártel colombiano de Cali. En los últimos años, en medio de su guerra con Los Zetas, el cártel del Golfo se alió con el cártel de Sinaloa y con Los Caballeros Templarios.
Ramírez Treviño es un ex policía investigador que se hizo adicto a las drogas y empezó a colaborar con el cártel del Golfo, antes de integrarse al grupo de Los Rojos, una de las facciones armadas que creó la organización el cártel desde finales de la década de 1990.
Matanza. También ayer, en dos estados vecinos del oeste de México, donde narcotraficantes, grupos de autodefensa y fuerzas federales han protagonizado enfrentamientos este año, aparecieron los cadáveres de 23 personas, dijeron las autoridades.
La Procuraduría General de Justicia del estado de Michoacán dijo que nueve cuerpos, baleados y maniatados, fueron hallados en una propiedad abandonada cerca de la localidad de Buenavista Tomatlán. Se cree que los fallecidos podrían pertenecer al cártel narcotraficante de los Caballeros Templarios.
Una oleada de violencia ha asolado en la mayor parte del año la zona cercana a los límites con el estado de Jalisco en tanto que han surgido grupos de autodefensa (civiles armados) que combaten a los Caballeros Templarios, los cuales cometen extorsiones y asesinatos en los territorios bajo su control.
Por otra parte, en Guerrero, las autoridades dijeron ayer que encontraron 14 cadáveres, ocho de ellos en San Miguel Totolapan, en la región de la Tierra Caliente, y seis en una fosa clandestina cerca de la localidad turística colonial de Taxco.
La Procuraduría General de Justicia estatal dijo en un comunicado que cinco cuerpos en San Miguel Totolapan fueron encontrados con uniformes estilo militar así como con armas pesadas, municiones y una granada, en la parte trasera de una camioneta Ford.
Los cadáveres de otros tres hombres jóvenes que presentaban disparos también fueron hallados en la misma localidad, dijo la procuraduría sin especificar el lugar.
En Taxco, las autoridades descubrieron los restos de seis personas, tres de ellos en avanzado estado de descomposición y tres osamentas de personas, dijo el portavoz del gobierno del estado de Guerrero, José Villanueva Manzanares.


