En el corazón de la costa central rosarina, más precisamente en el límite entre el Parque España y el de las Colectividades, se encuentran dos pequeñas edificaciones que datan seguramente del siglo XIX, una aparenta estar abandonada, en la otra funciona una pequeña pero hermosa biblioteca (¿cedida al club Bajada España?), la Biblioteca del Paraná. Las dos están unidas por un común denominador, el deterioro de sus fachadas y el abandono en su derredor. Nunca fueron tenidas en cuenta para su puesta en valor a pesar de formar parte del magnífico paisaje del lugar. Ni en el momento de la refacción del viejo galpón convertido en salón para fiestas y restaurante, ni cuando se llevó a cabo la construcción del Parque de las Colectividades, inaugurado hace tres años; más aún, en esa oportunidad fue cercado con un fenólico pintado de verde, como queriendo disimular el "olvido". Seguramente con un pequeño porcentaje de los miles de pesos que gasta la gestión municipal en pintar los Fonavi, o una minúscula parte de los 17 millones que se oblarán en la Plaza San Martín, ni hablar de lo gastado en pintura para demarcar bicisendas que nadie usa, podrían destinarse para acondicionar estas construcciones, manteniendo el estilo tradicional de la zona que no es otro que el de las construcciones ferroviarias de la época características de todo el lugar.






























