Edición Impresa

Amenazaron de muerte a otro sacerdote

Un sacerdote que asiste a adolescentes con problemas de adicción a las drogas en una parroquia de la localidad bonaerense de Gerli denunció ayer que recibió amenazas de muerte similares a las que sufrió el cura de la parroquia Caacupé de la villa 21-24, José María Di Paola, por advertir sobre el avance del narcotráfico.

Sábado 25 de Abril de 2009

Un sacerdote que asiste a adolescentes con problemas de adicción a las drogas en una parroquia de la localidad bonaerense de Gerli denunció ayer que recibió amenazas de muerte similares a las que sufrió el cura de la parroquia Caacupé de la villa 21-24, José María Di Paola, por advertir sobre el avance del narcotráfico.

La nueva denuncia fue difundida por Pablo Osow, encargado de la parroquia San Pedro Armengol, en Gerli, quien señaló que ante el avance del problema de las drogas "el Estado no interviene".

Osow relató que junto a otros sacerdotes de Gerli, en el sur del Gran Buenos Aires, salen a la calles "a buscar pibes que se drogan para ofrecerles ayuda, ya que en la parroquia tienen un tratamiento ambulatorio".

"Hace unos pocos días aparecieron un par de amenazas de muerte. Fueron muy parecidas a las que recibió el padre Pepe", indicó Osow refiriéndose a las amenazas que fue víctima Di Paola, a quien le dijeron que "iba a ser boleta".

Osow cuestionó que el "Estado no intervenga" para sacar de la droga a los jóvenes y sostuvo que "la policía está en conocimiento sobre la cadena de producción, venta y consumo de la droga".

El religioso recordó que "cuando tomamos contacto con la policía, el comisario me dijo que no había iniciada en la comisaría ni una sola investigación sobre droga". "Eso es un insulto a la inteligencia y una falta de respeto", aseveró.

Además, dijo que le "resulta escandaloso que la policía diga que no conoce dónde se vende la droga".

El cura, junto a otros religiosos, escribió una carta pública en la que expresan: "Hermano traficante, yo te daría una mano a vos también si en vez de amenazarnos te dejaras ayudar".

Anteayer, el sacerdote Di Paola, quien vive y trabaja en la villa 21-24 del barrio porteño de Barracas, confirmó que recibió una amenaza de muerte al ser interceptado la noche del lunes por un desconocido que le advirtió en dos oportunidades: "Rajá de acá, vas a ser boleta".

"Te la tienen jurada", le dijo la persona que le interrumpió el paso mientras circulaba en bicicleta por las calles de ese asentamiento porteño. Di Paola vinculó el episodio al reciente documento en el que los sacerdotes de la pastoral villera denunciaron que la droga "está despenalizada de hecho" en las villas de emergencia de la ciudad de Buenos Aires. l (DyN)

Plan terapéutico

El sacerdote Pablo Osow contó que desde hace más de un año están trabajando en Gerli con el plan Reintentar, en el que participa un grupo de profesionales, operadores terapéuticos, psicólogos y asistentes sociales para

sacar a los chicos del circuito del consumo de droga.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS