Economía

Santa Fe busca negocios en Emiratos Arabes

Se facilitará la conexión entre exportadores de un lado y otro. Beneficios para reducir costos logísticos y ganar eficiencia.

Domingo 16 de Junio de 2019

La zona franca santafesina y el mundo islámico abren un canal de intercambio comercial que permitirá a la Argentina generar mayores volúmenes de exportación, valor agregado y diversificación de productos con el ingreso de nuevas empresas y pymes al demandante mercado emiratí. La nueva oportunidad comercial viene de la mano de un convenio entre la región y la plataforma de negocios de Emiratos Arabes y la Cámara de Comercio Emiratí en Argentina, dentro del esquema de negocios “hub to hub”, es decir, uniendo los dos extremos de una cadena logística para facilitar negocios y exportaciones para un mercado de 2.500 millones de consumidores.

A partir de ahora se facilitarán cuestiones tarifarias y el acceso de los exportadores argentinos a la plataforma de Jebel Ali en Emiratos Arabes y viceversa. La experiencia implica toda una serie de servicios, desarrollos industriales y beneficios como reducción de costos logísticos, mayor competitividad y eficiencia en la comercialización y trazabilidad.

“Lo que firmamos es la materialización de algo veníamos conversando hace tiempo y que se demoraba porque a la zona franca le costaba arrancar, siempre nos faltaba alguna licencia o algún trámite más. Finalmente luego de 25 años es una realidad y nos permite empezar a concretar este tipo de alianzas estratégicas con pares, con el resto de las zonas francas del mundo”, explicó Guillermo Misiano, presidente de PTP Group, principal accionista de Zofravilla, el concesionario de la zona franca santafesina.

“Queremos continuar con el desarrollo de los negocios y plasmar el hub to hub. Ya estamos operando en hub logistico en el puerto de Jebel Ali en Dubai y la idea es establecer lazos con un hub logístico en la zona franca (villense), y farm to form (desde el productor al cliente definitivo), con lo cual se cierra todo el círculo. La intención es tratar de poder llevar no sólo productos primarios sino alto valor agregado”, dijo Alfredo Abboud, director de operaciones de la plataforma.

“Tengamos en cuenta que Argentina tiene dos problemas: estamos lejos (de Emiratos Arabes) y tenemos gran cantidad de costos logísticos internos. Con la zona franca vamos a poder mejorarlo y con esta sinergia aprovechar los barcos que vienen para que puedan llevar la mercadería y que esa lejanía no sea tal”, añadió.

Por su parte Carlos Braga, presidente de la Agencia Santafesina de Inversiones y Comercio Internacional Santa Fe Global, señaló que la intención primera es conectar Santa Fe con el mundo árabe. Detalló que la provincia tiene una oficina comercial en Dubai, relaciones muy fluidas con los Emiratos Arabes, un trabajo articulado con la Nación y ahora existe esta plataforma logística.”Teníamos por separado a todas estas herramientas y ahora las tratamos de unir, de encastrar, y bajar a papel para que las empresas puedan utilizarlas. Queremos que haya más exportadores santafesinos en Emiratos árabes, que haya más valor agregado de exportación y que nos ingresen más dólares, que es lo que necesitamos”, consideró.

“El objetivo es facilitar no sólo exportaciones sino el intercambio comercial entre una región del mundo con la que no competimos porque lo que ellos demandan es lo que nosotros producimos y exportamos en forma muy eficiente, mientras que ellos ofertan los insumos que nosotros, como región, demandamos, como fertilizantes y combustibles, y lo podemos intercambiar por alimentos y tecnología que es lo que nosotros tenemos”, agregó el Misiano.

A modo de ejemplo, el directivo de PTA Group graficó que Argentina produce 50 mil toneladas de alfalfa anuales, de los cuales 13 mil millones podrían abastecer la demanda del mercado islámico. También aludió a la posibilidad de diversificar y ampliar la oferta local exportable, como el caso de la ganadería: “Nosotros no exportamos animales en pie, ellos sí los compran y no sólo vacas sino corderos y cabras. En productos refrigerados como pollo o proteínas animales —salvo los cerdos que por una cuestión religiosa está prohibido— estamos en condiciones de acceder a todo el resto de las proteínas animales”. Lo mismo ocurre con la tecnología agropecuaria.

Misiano aclaró que el convenio es parte de una primera etapa. El segundo paso, dijo, es lograr para la zona franca santafesina la certificación Halal, un trámite necesario para poder acceder al mercado del mundo islámico. “Nos va a permitir generar una opción de exportación de alimentos sino en una segunda etapa lo que es la industrialización de los mismos, reduciendo costos”, dijo.

El término “halal” se traduce en “lo permitido” para los musulmanes no sólo en cuanto a la elaboración y puesta en el mercado de alimentos sino a acciones, relaciones o conductas compatibles con los preceptos islámicos.

“Ellos en el desierto tienen mucho petróleo pero les faltan muchas otras cosas, tratándose de una población totalmente cosmopolita, porque menos del 10% de la población de Emiratos Arabes es nativa, pero también hay todo un polo de llegada que es el norte de Africa, India, Arabia Saudita, Afganistán, países que necesitan lo que producimos nosotros”, dijo Braga, quien consideró que desde el Estado, en todos sus niveles, hay que trabajar con empresas que puedan tener una inserción inteligente en esos destinos, que “son muy demandantes de todo: alimentos, diseño, tecnología, nutrición, biotecnología, sofware y tantísimas otras cosas”.

Además, Santa Fe tiene un perfil exportador pero si vemos algunos números, exportamos poco valor: estamos en promedio a 530 dólares la tonelada. Si bien uno de 4 dólares sale por un puerto de Santa Fe, tenemos que seguir agregando más valor de pymes. Tenemos 1.700 pequeñas y medianas empresas pero las que exportan regularmente son 750. Tenemos las herramientas, nos falta buscar clientes. Ese es el gran desafío, más allá de las políticas de coyuntura”, añadió.

Por su parte, Gabriel Iván Osatinsky, presidente de la plataforma, habló de las dificultades que tiene Argentina para exportar a los emiratos, y la principal es la distancia y el tránsito, que insume entre 45 y 60 días, y en ese sentido, consideró que ese obstáculo al menos se morigera al “tener un hub logístico con sede en Buenos Aires en Puerto Madero y otra operativa en Jatza One, con personal argentino”.

Para el acortamiento de tránsito logístico, la “alternativa es reducir a 28 días con una carga que ronde los 500 contenedores mensuales y un servicio específico que pueda llegar aun puerto maestro y cargar esa carga y enviarla”, explicó Osatinsky.

Gracias a la plataforma, los productos argentinos podrían estar en tiempo y forma en las góndolas “con un buffer para poder recibirlos y poder entregar en forma inmediata”, explicó Osatinsky.

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