El ministro de Economía, Sergio Massa, aseguró que “en las próximas horas” se va a conocer el nuevo programa de seis meses acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero al mismo tiempo aseguró que la obsesión del próximo presidente debe ser “generar todos los dólares necesarios” para pagarle al organismo y no volver allí “nunca más”.
Al hablar La Rural en el marco de la convención anual de Cámara de la Construcción (Camarco), el precandidato a presidente por Unión por la Patria (UxP) aseguró que “los u$s 44 mil millones tomados en 2019 con el FMI significan asumir metas, compromisos y obligaciones; significan ceder en parte tu autonomía para atarte a un programa”.
Por eso, “una obsesión que debe tener el próximo presidente, sea quien sea, es consolidar el programa exportador para generar todos los dólares necesarios para pagarle al Fondo Monetario Internacional y no volver nunca más al organismo”, afirmó.
Durante una charla pública con el presidente de Camarco, Gustavo Weiss, la agenda económica se entremezcló con la política. Massa defendió su precandidatura presidencial por Unión por la Patria (UxP) en la decisión de “sintetizar una coalición con actores que representamos diversidad de pensamiento” pero que “frente a la discusión de modelos de país” ponen “4 ó 5 valores centrales” de lo que pretenden representar
“Soy la cara de un espacio mucho más amplio, me tocó ser la síntesis de una coalición que tiene amor por la idea de un proyecto de desarrollar el país”, agregó. En esa línea, enumeró lo que a su juicio son cuatro pilares que deben guiar los próximos diez años: orden fiscal, superávit comercial, competitividad cambiaria y desarrollo con inclusión.
Recordó que la construcción fue “la primera víctima del acuerdo con el Fondo” firmado por Mauricio Macri. En 2019, rememoró, Argentina terminó con sólo 300 obras públicas de administración nacional, la mayoría de mantenimiento, y con menos de 200 mil trabajadores en el sector. “Hoy vemos más de 3.600 obras a nivel nacional, más de 450.000 mil trabajadores y el triple de contratistas de obra pública nacional”, subrayó.
Massa resaltó que el PBI se mantuvo en el primer trimestre pese a que la sequía “se llevó u$s 20.000 millones”. Y advirtió que no se puede planificar el resto del año sin tener en cuenta este impacto. Esto significa que hay que “cuidar los gastos, asumir los esfuerzos y compartirlos con las provincias”.
Vaticinó que vendrán “épocas de vacas gordas”, con una recuperación del agro y el despegue de la energía y la economía del conocimiento.
El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, destacó que “estamos con 6.409 obras, con una participación activa de 1.918 empresas contratistas y a punto de tocar los 500.000 puestos de trabajo”. Hay 3.602 obras finalizadas.
También adelantó que el gobierno nacional impulsará un decreto para establecer un sistema de redeterminaciones provisorias de precios. Es que el presidente de Camarco, Gustavo Weiss, enfatizó que “el primer cuatrimestre culminó con récord de consumo de cemento”. Pero también advirtió que la inflación “golpea la factibilidad de contratos firmados en otras circunstancias y pone en peligro la subsistencia de las empresas que consumen su capital de trabajo”.
Paraguas
Por otra parte, Massa, consideró que la oposición debería acceder a “poner un paraguas” para proteger a la discusión en el Congreso nacional acerca de los proyectos de ley de promoción de la producción de Gas Natural Licuado, de Hidrógeno y de blanqueo de capitales que envió el Poder Ejecutivo.