Economía

Las paritarias intentan darle pelea a la inflación

La pérdida del poder adquisitivo del salario oscila entre 15 y 17 puntos respecto del año pasado, lo que generó una nueva ronda de renegociaciones.

Domingo 11 de Noviembre de 2018

Los ajustes salariales logrados este año por los gremios no logran ganarle, ni por asomo, la pulseada a la inflación. Si bien en las últimas semanas algunos gremios reabrieron sus paritarias o activaron cláusulas de ajuste o gatillo, la aceleración del Indice de Precios al Consumidor –que llegó al 6,5% en septiembre y se estima estará alrededor del 5,5% en octubre– no permite empardar el costo de vida con el ingreso y mucho menos atemperar los efectos de la fenomenal devaluación del peso de los últimos meses.

Los datos son contundentes. Según la propia Secretaría de Trabajo de la Nación, en septiembre los salarios de los trabajadores formales aumentaron, respecto de igual mes de 2017, un 25,4%, mientras que la inflación en el período fue del 40,5%, con lo cual la pérdida llegó a más de 15 puntos.

Por otra parte, según el último informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) en base a datos oficiales, muestra que la remuneración normal y permanente, es decir el ingreso de un asalariado, pierde 7,3% midiendo los valores promedio de 2018 en relación al promedio de 2017, aunque si la medición toma diciembre 2018 versus diciembre 2017 la caída asciende al 17,7% (ver página 6).

Un análisis similar, aunque basado en otra cronología es el que realizó el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate), centro de estudios liderado por el economista rosarino Sergio Arelovich, cuyas conclusiones están plasmadas en las infografías de estas páginas.

La dura disputa por la paritaria en 2018 plantea una permanente sangría de los bolsillos de los trabajadores matizadas con leves mejoras que nunca llegan a equiparar la constante devaluación de los sueldos frente a la suba de precios. Los sindicatos están en alerta, piden reapertura de paritarias y amenazan con medidas de fuerza.

Para paliar esta situación y de cara a fin de año, el gobierno acordó en una mesa tripartita con la CGT y las cámaras empresariales, la implementación de un bono de 5.000 pesos, a pagarse en dos cuotas de 2.500 en noviembre y la misma cantidad en enero de 2019 para los trabajadores del sector privado. Sin embargo, la implementación aún transita una gran nebulosa, fundamentalmente por la reticencia de las empresas de hacer frente a un pago adicional en un contexto de crisis que afecta la producción y el consumo.

Sin embargo, la tensión crece en la misma sintonía que los precios. Aunque se busquen poner paños fríos, el ministro Nicolás Dujovne dijo que octubre "también será un mes malo" en términos de inflación, y consultoras como la de Orlando Ferreres anticiparon un índice de 5,5% para el décimo mes del año por efecto del aumento en rubros tan sensibles como vivienda y alimentos y bebidas.

El optimismo del ministro de Producción y Trabajo de la Nación, Dante Sica, quien afirmó que habrá una "desaceleración importante" de la inflación en noviembre y diciembre se desmorona con los números. Los sucesivos aumentos de los alimentos, del combustible, de las prepagas y en la provincia de Santa Fe los anuncios de una suba del 60% en el servicio que presta Aguas Santafeinas y un 50% la Tasa General de Inmuebles que cobra la Municipalidad de Rosario, vaticinan un escenario inflacionario apenas arranque 2019.

"Si pudieran, el gobierno nacional y un sector de la clase empresaria eliminarían directamente las paritarias. El poder de compra está por detrás de la canasta básica: Los precios suben por ascensor, los sueldos por escalera", expresó el titular de la regional rosarina de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma, Gustavo Teres, valiéndose de la archicitada frase de Juan Domingo Perón para reflejar la desproporción.

eco1.jpg

Públicos y privados

Un reciente informe del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma nacional indica que de acuerdo a los últimos datos oficiales correspondientes al mes de julio de este año, hubo un retroceso del 9,9% de caída del salario en el sector privado registrado y del 20,2% en el sector público en comparación con octubre de 2015. El cálculo no incluye la afectación de la suba de precios entre agosto y octubre, que se ubicaría en torno al 15%, "por lo que a pesar de que en dichos meses se hicieron efectivos numerosos aumentos provenientes de las negociaciones salariales, es posible inferir que el deterioro de los ingresos de los trabajadores y las trabajadoras continuará su tendencia decreciente", señala el documento.

La angustiosa trama da cuenta del fracaso no sólo de la política antiinflacionaria del gobierno sino de los mecanismos de renovación anual de los acuerdos paritarios para impedir el deterioro de los sueldos básicos de convenio en términos reales, frente a lo que la CTAA denomina como "el peor año desde 2002" para los trabajadores ante la caída libre de sus ingresos. "Si bien la caída del salario real ha sido persistente a lo largo de los tres años del gobierno de Cambiemos, es posible distinguir tres momentos claramente diferenciados: una primera etapa de ajuste en el primer semestre de 2016; un período de relativo estancamiento entre mediados de 2016 y las elecciones de octubre de 2017 y una nueva fase de caída del salario real desde noviembre de 2017", señala el observatorio.

En el comparativo de los salarios de convenio de 9 rubros del sector privado (mecánicos, comercio, sanidad, entidades deportivas y civiles, construcción, alimentación, transporte de cargas y textiles), la variación de su valor en términos reales del tercer trimestre de 2015 con respecto a igual período de 2018 osciló entre un 4,4% y un 18,8%, mientras que la administración pública nacional cayó un 22,9% en ese en el lapso analizado por el observatorio de la CTAA, en base a datos de acuerdos paritarios, Indice de Precios al Consumidor (IPC) y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central. La situación que revela esa muestra "se agrava al proyectar los aumentos salariales ya previstos y la inflación esperada para el último trimestre", advierte el informe.

Es que "si bien la negociación colectiva a comienzos de 2018 se ubicó en línea con las metas de inflación fijadas a fines de 2017, el fracaso de dichas metas y la virtual inexistencia de cláusulas de actualización salarial automática desvirtuaron por completo el contenido de los acuerdos salariales y forzaron a una nueva ronda de negociación durante el segundo semestre, en curso", dice el texto.

"El acortamiento de los plazos de vigencia de los acuerdos salariales, por vía de sucesivas revisiones, se convierte así en una herramienta defensiva no ya para sostener los básicos de convenio en términos reales, sino para morigerar una caída cuya magnitud, hasta el momento, se encuentra dentro de las más altas de las últimas décadas. En este contexto, es de esperar una reactivación de los reclamos por reabrir las discusiones salariales, adelantando las cláusulas de revisión previstas para los primeros meses de 2019, también revisiones de las revisiones, y un previsible incremento de la conflictividad salarial", advierte el observatorio.

eco2.jpg

Gremio por gremio

La semana pasada, con amenaza de paro de por medio, el Sindicato de Camioneros logró llegar a un 40,5% de aumento salarial, y se transformó en el gremio que logró "la paritaria más alta del país", expresó su titular, Hugo Moyano. En junio los transportistas habían logrado un 25,5% de aumento fraccionado en tres partes (8% en julio, 7,6% en noviembre y 7,6% en marzo de 2019). Luego pidió un adicional de un 17% para llegar a un 42,5% final, a lo que los empresarios respondieron en un principio con una oferta de un 7%, "un chiste", según Moyano, y advirtió que si no realizaba una "propuesta aceptable, lanzaría un paro nacional porque "no lo entienden de otra forma", afirmó.

Aún así, y de cumplirse los pronósticos del cierre de 2018 con un 50% de inflación, ni Camioneros la alcanza. En la jornada en la que Hugo Moyano cerraba la paritaria, los petroleros de Santa Cruz firmaron un aumento récord para los trabajadores del sector y se convierte en la más equiparada con la suba de precios en todo el país, con un 45% anual. El gremio consiguió una nueva suba del 20%, que se suma al 25% obtenido en julio pasado. Además, se volverá a negociar a principios de 2019, aunque como en otras oportunidades, esta negociación está sujeta a una cláusula de paz social que le garantiza al gobierno transitar sin sobresaltos la relación con un sector clave para la producción.

El sector de los bancarios, por caso uno de los más beneficiados por este modelo económico, cerró con el gremio una nueva revisión de la claúsula de ajuste de su paritaria por un 12% retroactivo a octubre, que consolida así un aumento del 40% entre ese mes y diciembre de 2017. Pero además, con la ventaja de que se volverán a reunir las partes para analizar el Indice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre para volver a actualizar el porcentaje si la inflación supera a esa fecha el 40% acumulado anual.

Los bancarios ya habían obtenido este año un aumento del 28% en cuatro cuotas (15% a principio de año, 5% en julio, 4% en agosto y 4% en septiembre) más un bono por Día del Bancario, que ronda los 30 mil pesos dependiendo de la categoría.

Por su parte, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) se encuentra en plena discusión de la cláusula de revisión. Su titular, Roberto Fernández, especuló que el objetivo es lograr un 35% para llegar a un 40% anual. El dirigente anunció que el gremio va a adherir al paro de 36 horas anunciado por la CGT para la segunda quincena de noviembre (al cierre de esta edición aún no estaba confirmado ni descartado), en reclamo por un "cambio de la política económica".

Los trabajadores nucleados en la Unión Obrera metalúrgica (UOM) consiguieron un 24,5% de aumento en junio pasado y piden la reapertura de la negociación salarial. Esta semana comenzaron las negociaciones en la secretaría de Trabajo nacional. "Queremos lograr un aumento superior al 40% para todo el año, de manera de no perder ante la inflación", expresó Antonio Donello, secretario general de la delegación Rosario.

La Federación de Trabajadores Aceiteros logró un básico de 31.500 pesos a principio de año, lo que representa un aumento del 25%. El secretario general de la entidad, Daniel Yofra, dijo que ya realizó el pedido para activar la cláusula de revisión y sostiene que el básico debería estar en torno a los 36.000 pesos mensuales.

Los empleados de Comercio recibieron un aumento del 15% entre abril y agosto, aunque en julio se realizó una revisión por la que se agregó un 10% en tres cuotas a enero de 2019. En septiembre se revisó esta última negociación y se acordó que ese 10% impactara en forma conjunta a partir de octubre y la constitución de una comisión de revisión salarial.

En el ámbito provincial, Obras Sanitarias también pide rever la suba salarial tras el 18% firmado a principio de año. El gremio que a nivel provincial conduce Oscar Barrionuevo también amenazó con medidas de fuerza si no se cumple con el reclamo. Otro tanto lograron los trabajadores provinciales de UPCN con un acuerdo inicial de 18% dividido en dos tramos (9% en marzo y 9% en agosto) que fueron actualizados según la inflación del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (Ipec). "El gobierno provincial viene cumpliendo", dijo Jorge Encina, secretario de prensa del gremio.

En el caso de los docentes santafesinos nucleados en Amsafé, como el resto de los agentes del sector público santafesino, acordaron en abril un 18% de aumento y una cláusula gatillo que desde mayo se fue activando a medida que la inflación superaba los porcentajes. "Nos encontramos con una cláusula gatillo que en un escenario de una inflación de 1 o 2 puntos mensuales era viable, pero con una inflación que supera el 5% mensual, la cláusula gatillo consideramos que llega tarde, y mal. Cuando nosotros hablábamos de una paritaria del 20% y activándose la cláusula gatillo del 3%, ya el costo de vida estaba en el 33%. El mes que viene que vamos a recibir un aumento del 5%, con lo cual vamos a llegar a un 25,5% y el costo de vida va a llegar al 40%. Entonces estamos permanentemente entre 14 y 15 puntos por detrás", renegó Teres.

Para el gobierno provincial, esa actualización es una condición inédita respecto de otras administraciones públicas y descartó cualquier apertura de paritaria, así como también la posibilidad de hacer efectivo el pago del bono de 5.000 pesos.

"En la provincia CTAA, Amsafé Rosario, el Ciprus, Amsafé General López, entre otros, hemos pedido urgente asamblea provincial y un reclamo al gobierno santafesino por la reapertura de la paritaria, ya sea para discutir las sumas que permitan equipararnos con la inflación o el adelanto de una de las cuotas (por cláusula) para no estar tan lejos de estos impactos inflacionarios", indicó el dirigente de CTAA y secretario general de Amsafé Rosario.

Teres acotó asimismo que "en la universidad el cierre de las paritarias obtenidas los deja muy atrasados a los docentes" (los trabajadores universitarios nucleados en Coad lograron entre 24% y 26% dependiendo del cargo con cláusula de revisión). En tanto, los trabajadores universitarios no docentes (Apur) lograron un 36,1% para categorías bajas y un 28,4% para las altas.

Los trabajadores municipales lograron también a principios de año un 18% con cláusula de revisión automática que ya se activó dos veces con un 2,8% en julio pagado en septiembre y un 7,7% en agosto en octubre de 2018. "La cláusula de revisión logró que no perdamos poder adquisitivo", resaltó Antonio Ratner, secretario general del sindicato.

La Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne firmó un aumento del 36% a diciembre, mes en que volverán a reunirse con los empresarios del sector. Los portuarios, nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Junta Nacional de Granos (APJNG) firmaron un 25%, y tendrán su cláusula de revisión este mes, según lo acordado.

El gremio de la alimentación logró un incremento salarial del 25% en tres cuotas en mayo, septiembre y enero de 2019. Los ingresos se revisarán en este último mes y también en marzo.

El gremio automotriz Smata fue uno de los sindicatos que firmó su paritaria con cláusula gatillo cuando la inflación supera lo pactado y, según confirmó el titular de la seccional Rosario, Marcelo Barros, se viene cumpliendo. "Nos juntamos con las cámaras cada tres meses, pero sólo para redondear porque el aumento es según la inflación del Indec. Esperamos que para este trimestre sea cercano al 12%", dijo Barros. Los mecánicos ya tuvieron dos aumentos en lo que va del año, que suman un 14%.

Los trabajadores de Pami lograron un acuerdo en junio pasado del 13% y en noviembre vuelven a discutir paritarias. "Es una vergüenza el aumento de este año y los paritarios no están a altura de lo que necesitan los trabajadores para no perder poder adquisitivo", disparó Claudia Indiviglia, secretaria general del sindicato Norte. Otro tanto logró el gremio de Encargados de Edificio (Suteryh), un 13% con cláusula de revisión.

La Intersindical del Correo lograron un acuerdo paritario nacional del 22 por ciento a diciembre de este año y dentro de 15 días comienza la negociación para nuevos aumentos para los tres primeros meses de 2019. "Sigue abierta la clausula de revisión atendiendo el comportamiento de la inflación", apuntó Walter Palombi, secretario general del Sindicato de Correo de Rosario.

Los trabajadores de peaje (Sutracovi) cerraron un 18% con cláusula gatillo en autopista a Santa Fe; un 20% con unidades ejecutoras y este mes reabren y piden un 10% más. Con las rutas nacionales, un 18% hasta diciembre "donde se pedirá un 10% o 12% más", aclaró Leandro Bond, secretario general del sindicato. En tanto, los trabajadores de peaje de Facundo Moyano lograron 25,5% con revisión en marzo próximo.

Los telefónicos de Sitratel cerraron un 27,5% más adicionales con dos cláusulas de revisión para noviembre y marzo próximos. El sindicato del Vidrio acordó un 26,2 hasta diciembre. Los Químicos de Rosario un 25% con cláusula de revisión y los de San Lorenzo obtuvieron el mismo acuerdo, más un bono de 12.500 pesos.

Los petroquímicos (Soepu) cerraron paritarias bimestrales y trimestrales con las empresas Pampa Energía y Dow Dupont que se acercan al 30%. En tanto el gremio de la sanidad (Atsa Rosario) acordó un 27,5% en cuatro cuotas a enero próximo con cláusula de revisión en febrero. Los textiles lograron un 20% de aumento en dos cuotas y revisión a marzo de 2019.

El Sindicato Unico de la Publicidad (SUP), que "teniendo en cuenta el impacto del contexto inflacionario, solicitó a la Asociación Argentina de Publicidad (AAP) realizar una reapertura de paritarias a fin de actualizar la cifra de incremento salarial acordada a principios de año", acordó una suba salarial adicional del 18%. Este aumento se sumará al 17% acordado en marzo, significando en total un incremento del 35% en la remuneración de los trabajadores del sector publicitario.

La temida reforma laboral

"Es imposible ganarle a inflación y menos en un contexto de precarización: la gente está trabajando de cualquier cosa y a cualquier precio, con tal de no perder el laburo", señaló el abogado laboralista y representante legal de la UOM Rosario, Pablo Cerra. "Este panorama es muy peligroso, con una reforma laboral (no legislada) en marcha. Es que si (el gobierno y el empresariado) querían bajar el costo laboral, ya lo lograron con la devaluación: a principio de año un trabajador ganaba 800 dólares y hoy gana 400. La situación es complicada y la única forma de salir es cambiando el modelo económico", concluyó.

Para Gustavo Teres, secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (Autónoma), "el gobierno ha fijado una serie de prioridades. Dentro de éstas una que impacta directamente en los trabajadores: pensar que de esta crisis se sale con una reforma laboral, que tal como se prevé representa un ataque muy fuerte al conjunto de los derechos de de los trabajadores, y entendiendo que la mayoría de los empresarios y el gobierno piensan que los salarios en Argentina son altos. Esta transferencia de ingresos que se viene dando es funcional a ello, principalmente en el sector privado".

eco3.jpg


>> La caída del salario en dólares

La devaluación recortó fuertemente el valor del salario en dólares, una variable que miran los empresarios a la hora de invertir. Ese trabajo "sucio" que hizo el gobierno en favor del sector privado ni siquiera logró cumplir la meta de la lluvia de inversiones que prometía Cambiemos al asumir.

Un estudio del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) muestra que el valor en dólares de la remuneración normal y permanente de los salarios de los gremios seleccionados por la consultora, muestra una "fuerte caída del orden del 45% si se toma en cuenta el valor en septiembre de 2018 en relación con el promedio de 2015". Pero además, "se percibe que estos valores resultan similares para el conjunto de los gremios, que promedian 44% de caída".

Por otra parte, el salario de los trabajadores argentinos pierde en promedio casi 11% de poder adquisitivo al comparar el promedio 2018 en relación con el promedio 2015.

"Si se considera el valor final de la serie, la pérdida asciende a 21,3%", enfatizó Cepa. Y si lo que se toma en cuenta es el valor promedio 2018 en relación al promedio 2017, entonces la pérdida asciende a 7,3% y si se considera diciembre de 2018 vs diciembre de 2017, la caída es de 17,7%.

El golpe a las jubilaciones

Por otra parte, Cepa pone énfasis en el poder adquisitivo del sector pasivo, también deteriorado por la inflación y la devaluación.

Según detalló "la jubilación mínima habrá retrocedido 7,3% su poder de compra respecto del promedio de 2017 y 13,9% en su poder de compra respecto del promedio de jubilación mínima de 2015. Si se considera la comparación del último mes del año, la pérdida es de 12,1% en relación a 2017 y de 17,2% en relación a 2015".

Por otra parte, "si se quisiera equiparar el poder de compra de la jubilación mínima en 2018 al de 2017, habría que adosarle la suma de $9.264. Asimismo, para equiparar el poder de compra de la jubilación mínima en 2018 al de 2015, habría que adosarle la suma de $18.975. Si se considera el valor a diciembre, la pérdida anualizada ascendería a $14.206 respecto de 2017 y $20.246 respecto de diciembre de 2015, también anualizando la diferencia.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});