La desocupación en el Gran Rosario bajó al 5,3% durante el tercer trimestre del año y se ubicó por debajo del 5,7% que se registró a nivel nacional. La reducción está asociada, sin embargo, a una caída en la actividad del mercado laboral de la región, cuya tasa se redujo del 50,7% al 48,9% en un año. La sequía que golpeó a la economía se hizo sentir en una reducción de la oferta de trabajadores y también en una caída de 1,3 punto porcentual en el índice de empleo.
Según los datos que difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el aglomerado hay 6 mil desocupados menos que hace un año. Pero también se achicó el mercado de trabajo en 20 mil personas y se perdieron 14 mil empleos en la comparación interanual.
El índice de subocupación, es decir el porcentaje de empleados que trabaja involuntariamente menos de 35 horas semanas. bajó 1,4 punto, a casi 4,5%, en doce meses.
Todo parecería indicar que esta porción del trabajo, más asociada a la precariedad, el cuentapropismo y la informalidad, fue la que más sufrió el achicamiento del mercado laboral. Con menor posibilidad de acceder a la protección que brinda la legislación del trabajo, están en la primera línea de despidos.
Aun en un marco complejo para la actividad económica, y tomando en cuenta todas las consideraciones expuestas, no es un dato menor que la tasa de desocupación del tercer trimestre de 2023 es la más baja para ese período desde al menos 2011.
En medio de una tabla general en la que la tasa de desempleo es baja, la región se ubica por el medio. El ranking lo encabeza Ushuaia-Río Grande, con 7,9%. La tasa de actividad de Rosario está entre las más altas, pero es superada por Ushuaia, Córdoba, La Plata, Ciudad de Buenos Aires y Mar del Plata.
El conglomerado Santa Fe registró un desempleo de 3,3% mientras que Villa Constitución- San Nicolás llegó a una tasa de 6,4%.
Pese a la caída del empleo, la tasa que mide el porcentaje de ocupados respecto del total de la población activa es en Rosario la quinta más alta del país.
A nivel nacional, la desocupación bajó del 7,1% al 5,7%, mientras que la subocupación pasó del 11 al 10,3%. La tasa de actividad fue del 48,2%.
En lo que hace a la subocupación demandante se ubicó en 6,8% en el tercer trimestre de esta año, por debajo del 7,6% de igual período del año pasado.
Por su parte la subocupación no demandante se ubicó en 3,5%, casi en el mismo nivel anterior, que fue del 3,4%.
Sobre un población de 29.464.000 personas en condiciones de trabajar en los 38 aglomerados urbanos registrados por el Indec, la desocupación afectaría a 814.000 personas, según el cálculo del organismo.
La tasa de desocupación fue de 6,3% para las mujeres, y de 5,3% para los varones. En cuanto al tamaño de los aglomerados, la tasa fue inferior en los aglomerados de menor población, con 4,2% en los de menos de 500.000 habitantes.